Borges ya hizo el estudio de impacto de no morirse
Vivir para siempre suena genial hasta que lo leés en Borges. ¿Y si la inmortalidad no fuera un premio, sino una forma de desaparecer? (este video lo hacemos por sugerencia de @arthurhenz3985).
En este videoensayo leemos despacio «El inmortal» (El Aleph, 1949) y rastreamos la misma idea en otros cuentos: Lazarus Morell, El Zahir, Las ruinas circulares, Los teólogos, El milagro secreto, Everything and Nothing y Borges y yo. Hay cinco trampas: un manuscrito falso, una ciudad imposible, un troglodita que resulta ser Homero y una posdata donde el cuento confiesa que es un plagio. Spoiler: la única inmortalidad que Borges deja en pie es la literatura. Y tiene letra chica.
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