jueves, 24 de noviembre de 2011

William Blake y las peleas de poetas

En los sitios literarios de Internet se encuentran acaloradas peleas con motivo de una definición de la poesía; aquí veremos que tales peleas no son nuevas.


Entre 1757 y 1827, entre otras cosas, no existía Internet, pero sí fue en ese período que lo hizo William Blake, célebre poeta, autor de versos tan magistrales como “los tigres de la cólera son más sabios que los caballos de la razón”, o “el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría”.

Vulgaridades e insultos

En el volumen titulado Poesía Completa, que es parte de la colección Biblioteca Personal Jorge Luis Borges (Editorial Hyspamérica, Buenos Aires), cuando abrimos la segunda parte del libro Poemas Manuscritos de D. G. Rossetti (el sentido del título es que el poeta había comprado los originales de Blake) nos encontramos con unos curiosos versos, en la página 131 de la Poesía Completa, escritos por Blake, desde ya, que dicen: “Cuando Klopstock desafió a Inglaterra / avivó el orgullo de William Blake / y el viejo Padre Dios allá arriba / expulsó aires, eructó y tosió / (…) Klopstock acusó la triple vuelta / y también sus intestinos comenzaron a menearse / tres veces tres se le pusieron del revés / y encerraron entre ellos a su alma con cerrojos de nueve vueltas / de modo que el cuerpo no podía (separarse de ella) / hasta que, con la última (Trompeta, le salió en forma de pedo)…”.
Continúa el poema con una sarta de vituperios hacia el pobre de Klopstock, no tan interesante como la nota de pie al respecto de todo esto, y que dice: “Friedrich G. Klopstock, poeta alemán (1724-1803), criticó a menudo la poesía inglesa juzgándola vulgar por culpa, según él, de la influencia de Swift. En este poema, Blake le responde usando el estilo y la crudeza, tan características del propio Swift”.
El libro se continúa con toda una serie de “peleas en verso”, mantenidas por Blake, con éste y otros poetas que le eran coetáneos. Claro, no se puede saber qué le respondieron los otros, o para hacerlo, se deberían rastrear todos sus libros.

Las peleas nuestras de cada día

 

En los sitios literarios de Internet, dedicados a la poesía, suele hallarse todo tipo de peleas y disputas, más que nada con relación acerca de qué es y qué no es poesía, hostigándose y desmereciéndose unos a otros, llegando inclusive a los insultos.
Es comprensible que en la inmediatez que la red brinda, estas peleas resulten muy dinámicas, estimulantes y apasionadas. Del mismo modo, resultan muy poco imaginables las peleas de aquellos viejos poetas, toda vez que el lector debía esperar por la réplica a un insulto, a la aparición del próximo periódico, o quizás el libro en que se había publicado. Tampoco se entiende cómo podían mantenerse tan encendidas esas iras, entre un ataque y otro. No hay nada más difícil que enojarse por escrito.

Otras peleas de poetas

 

Más aquí, son famosas las peleas entre Vicente Huidobro y Pablo Neruda, por motivos del estilo de lo antedicho.
En Buenos Aires, entre 1920 y 1930, los grupos de Boedo (cuentistas y populares) se enfrentaban con los de Florida (poetas y elitistas); los nombres de ambos grupos refieren a las calles donde habían bares en que se reunían.
Entre los integrantes del grupo de Boedo se hallaban: Leónidas Barletta, Elías Castelnuovo, Álvaro Yunque, Raúl González Tuñón, César Tiempo.
Algunos de los de Florida eran: Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Conrado Nalé Roxlo, Leopoldo Marechal, Raúl González Tuñón (el único que pertenecía a ambos grupos), Ricardo Güiraldes.
Antes de esto, Edgar Allan Poe recibía las burlas de William Yeats, que lo calificaba de “vulgar”.
Con excepción de la vez que Paul Verlaine le disparó a Arthur Rimbaud (no fue por motivos literarios, precisamente), no han sido pocas las veces que los escritores han peleado por defender sus puntos de vista respecto de la poesía.