domingo, 27 de noviembre de 2011

'Punto Límite', de Sidney Lumet

Una película de 1964, cuyo interés de ver se actualiza en comparación con la coyuntura política internacional actual. Con Henry Fonda y Walter Matthau.


Nacido en 1924 y fallecido recientemente, el 9 del abril último, Sidney Lumet es dueño de una extensa filmografía, que va desde Doce Hombres sin Piedad (Twelve Angry Men) (1957) a Antes que el Diablo sepa que has Muerto (Before the Devil Knows You’re Dead) (2007), pasando por clásicos como Serpico (1973), Tarde de Perros (Dog Day Afternoon) (1975), Equus (1977), o esta película en la que nos centraremos, Punto Límite (Fail Safe), de 1964.


Sidney Lumet, Premio Óscar honorífico


Ganador del Premio Óscar en cinco ocasiones (y uno más, honorífico, en 2004), de Lumet se puede decir que en todas o en la mayoría de sus películas, narra historias, propone temas y situaciones, desafiándose a sí mismo a desarrollarlas en los sentidos más insospechados, corriendo serio riesgo de concluir en lo bizarro, o en lo inverosímil.


Tarde de Perros y Antes que el Diablo sepa que has Muerto


Parte de situaciones del todo creíbles y realistas, el asalto a un Banco, en Tarde de Perros, o a la joyería de sus padres, por parte de un par de hermanos, en Antes que el Diablo sepa que has Muerto.
Pero en el universo de Lumet siempre las cosas se complican, al principio por eventualidades, descuidos insignificantes, que sin embargo crecen como bola de nieve, generando catástrofes y estragos, también a nivel y a escala del universo propuesto.
El sentido del cine de Lumet es crear vértigo en el espectador, iniciando por situaciones completamente verosímiles e identificables, pero desarrollándose de una manera quizás extravagante, aún, dejando permanentemente la duda acerca de que lo que se está viendo es plausible de suceder en la vida real, o no.


Punto Límite, Henry Fonda como Presidente de Estados Unidos


Punto Límite es de ese tipo de películas, con un tema que quizá pueda cobrar cierta vigencia de análisis, al menos, en relación con las circunstancias políticas que vive el mundo hoy en día.
Escrito el guión por Walter Bernstein , basado en la novela de Eugene Burdick y Harvey Wheeler, la historia comienza cuando un escuadrón americano de bombarderos, haciendo ejercicios de rutina en zona neutra, en plena época de Guerra Fría, a causa de un desperfecto en el sistema de comunicaciones de la base, pierde contacto radiofónico. Siguiendo el protocolo para el caso el escuadrón continúa su rutina, pero al restablecerse el contacto por radio ya es demasiado tarde; el escuadrón ha entrado en una fase donde el mismo protocolo ordena ya desoír toda comunicación verbal (el argumento es que el enemigo siempre podría imitar voces a la perfección); se hallan ingresando en el espacio aéreo de la Unión Soviética, con la misión de arrojar dos bombas atómicas sobre Moscú. Lo que era un simulacro pasa a ser realidad, y si no los detienen, la guerra mundial y nuclear es inminente.
Ya tampoco hay modo de que otros escuadrones les den alcance (lo intentan con los que se encuentran más cerca, en una decisión desesperada, pero caen en el Polo Ártico por falta de combustible), y al Presidente de Estados Unidos (interpretado por Henry Fonda) no le resta más que llamar a su par soviético.
A partir de ahí se podría especular la película derivará en lugares comunes de propaganda política y panfletaria, sin embargo no es así; excepto porque los misiles soviéticos “no son tan rápidos” como para alcanzar a un bombardero estadounidense, al menos de los del tipo que se consignan, todas las tratativas de acuerdo respecto de qué hacer en tal emergencia, son bastante verosímiles.
Los diferentes personajes, tanto americanos como soviéticos, responden con reacciones creíbles, desde las más virtuosas a las más mezquinas.
Finalmente, el Presidente americano será quien tome la última decisión, con el fin de evitar la guerra a escala mundial. Si lo peor ocurre, en compensación, un bombardero americano arrojará dos bombas de las mismas características que las caídas en Moscú, pero sobre Nueva York.


El final de la película, similitudes de la ficción con la realidad


Al finalizar el film, se lee una leyenda, que dice que la producción desea presentar la opinión del Ejército y del Gobierno americanos, acerca de que todo lo narrado en la película es imposible que suceda.
Es posible que esa aclaración final sea excesiva pero quizás de ello resulte ineludible pensar en las teorías de sospecha, al menos, de posibles conspiraciones del gobierno americano para que sucediera, por ejemplo, el ataque de Pearl Harbour, en 1941, y más recientemente, el de las Torres Gemelas, en 2001. Los fines habrían sido los mismos, pretextos para ingresar en la Segunda Guerra, la primera vez, para invadir Irak, la segunda. La película habla de un error, no de premeditación, desde ya; sin embargo, la resolución del Presidente es cuando menos polémica.
Para quien no haya visto el film, no se narrará el final en este artículo. Decir que la actuación de Henry Fonda recuerda la impronta de Barack Obama, en sus alocuciones públicas, no tiene asidero contrastable, a menos que supongamos que por tradición todos los presidentes tienen un estándar, un protocolo de comportamiento público, el que el actor pudo haber estudiado.


El elenco de Punto Límite

  • Henry Fonda - Presidente de Estados Unidos
  • Dan O'Herlihy - Brigadier General Warren A. Black
  • Walter Matthau - Profesor Groeteschele
  • Frank Overton - General Bogan
  • Ed Binns - Coronel Jack Grady
  • Fritz Weaver - Coronel Cascio
  • Larry Hagman - Buck, traductor
  • William Hansen - Secretario de Defensa Swenson
  • Russell Hardie - General Stark
  • Russell Collins - Gordon Knapp
  • Sorrell Booke - Congresista Raskob
  • Nancy Berg - Ilsa Woolfe
  • Dom DeLuise - Sargento Collins
  • Frieda Altman - Señora Jennie Johnson
  • Hildy Parks - Betty Black
  • Janet Ward - Helen Grady
  • Louise Larabee - Señora Cascio
  • Dana Elcar - Señor Foster

La versión de Sthepen Frears, con George Clooney y Harvey Keitel


En el año 2000 se realizó una nueva versión, con dirección de Stephen Frears y la actuación de George Clooney y Harvey Keitel, entre otros.