domingo, 27 de noviembre de 2011

Las cartas de armónicos en Astrología


Se trata de una interesante técnica, diseñada por el astrólogo John Addey, basada mayormente en aspectos planetarios, por derivación de la carta natal.


La carta de armónicos es en astrología una técnica derivada de la confección de la carta astral convencional, que surge de una teoría ideada y estudiada por el astrólogo John Addey, y formulada por él por primera vez en su libro Los Armónicos en Astrología, de 1976.
Dicha teoría es considerada aún hoy como uno de los aportes más importantes realizados a la disciplina, desde hace siglos.

 

Los armónicos astrológicos, como en la teoría de la música

 

Esta técnica se basa en los aspectos astrológicos, es decir, las distancias angulares entre los planetas de cualquier carta natal.
Addey descubrió que los aspectos pueden homologarse a las longitudes de onda de los armónicos, tal como ocurre en la teoría de la música, o en el estudio del sonido.
Si se pulsa la cuerda de un instrumento y se la permite vibrar en toda su longitud, para luego ser oprimida en su punto medio, el resultado es que ambas mitades vibran separadamente en dos longitudes de onda: a esto se le llama primer armónico.
Así, el tercer armónico tiene tres ondas, cada una de 120º de longitud; el cuarto cuatro ondas, de 90º; el doceavo doce ondas de 30º cada una, y así sucesivamente (nótese que aquí nos apartamos de la teoría musical, para solo buscar aquellos armónicos correspondientes a los aspectos astrológicos tradicionales).

 

Práctica de la carta de armónicos

 

Cuando se confecciona una carta de armónicos el círculo del zodiaco se divide en segmentos iguales (dos para el segundo armónico, tres para el tercero, etc.). Cada segmento se trata como si fuera un círculo completo. Por ejemplo, en la carta del tercer armónico el círculo de 360º se divide en tres partes iguales, desde el 0º de Aries.
Se trata cada segmento como si fueran círculos completos, lo que significa que se tendrá que multiplicar por tres todas las distancias angulares de la carta natal convencional. Así, un planeta a 0º de Aries permanece en ese lugar, pero si estuviera a 1º de Aries pasaría a 3º de ese signo en la carta de armónicos. Se realiza esta operación con cada segmento y sus planetas contenidos. De esta manera aparecen nuevas relaciones, porque, por ejemplo, un planeta que estuviera a 1º de Aries en la carta natal estará en conjunción con un planeta que estuviera a 1º de Leo, siendo que en la carta de armónicos ambos aparecerán a 3º de Aries.

 

La carta de armónicos y la numerología

 

La carta de armónicos tiene relación con la naturaleza de los números en numerología.
El número dos, que se relaciona con los aspectos inarmónicos, es considerado por la mayor parte de los numerólogos como portador de cierto grado de tensión, conflictos, o de esfuerzos y retos.
El tres, relacionado con los aspectos armónicos, es más placentero y relajado.
Esto hace que la característica principal de la carta de armónicos sea que nos permite apartar estas cualidades numéricas, para estudiarlas por separado de la carta natal (que, convengamos, es mucho más compleja).
Pueden calcularse un sinnúmero de armónicos por carta (el programa de software para astrología Kepler 7.0 calcula hasta 999), pero los armónicos más estudiados hasta la fecha por los astrólogos que han desarrollado esta técnica son el cuarto, quinto, séptimo y noveno.

 

Inconvenientes de esta técnica

 

Addey probó su teoría basándose en el trabajo estadístico de los astrólogos Michel y Françoise Gauquelin, un estudio por cierto muy discutido, probado está lo dificultoso de establecer estadísticas en el análisis astrológico.
El sextil, semisextil y el quincuncio, que equivalen a un sexto, un doceavo y cinco doceavos de circunferencia, respectivamente, no encajan tan bien en la teoría, guardando relación con el segundo y tercer armónico.
Existe también el peligro de que el astrólogo comience a superponer más y más patrones de armónicos, en la tentación de que la carta termine diciendo exactamente lo que él desea obtener, respecto del resultado del análisis. Por esta razón, el mismo Addey afirmaba una y otra vez que la carta de armónicos debe utilizarse como apoyo a la carta natal convencional, pero jamás sustituirla.