jueves, 24 de noviembre de 2011

"Finis Gloriae Mundi", el último misterio de Fulcanelli

La aparición de un libro adjudicado al desaparecido Fulcanelli (como si aún viviera) suscita un misterio, que por sus características, vale la pena atender.


Comenzando el prefacio a la segunda edición de Las Moradas Filosofales, de Fulcanelli, Eugène Canseliet, el prologuista, dice: Las Moradas Filosofales, que tenemos el honor de prologar de nuevo, no debía ser el último libro de Fulcanelli. Con el título de Finis Gloriae Mundi (el fin de la gloria del mundo), existía una tercera parte que emprendió su autor y que hubiera elevado la obra didáctica a la más extraordinaria trilogía alquímica”.
El misterio surge desde que, finalmente, en 1999, aparece publicado lo que habría sido el libro nunca completado, quizás ni siquiera escrito por Fulcanelli, el Finis Gloriae Mundi.

 

El libro

 

Ya se halla plagado Internet con copias para la descarga del Finis…, ubicables apenas escribiendo el título en cualquier buscador, por lo que no será ilegal advertir el hecho (aunque ningún vínculo de este artículo conducirá a ninguno de esos links de descarga).
Prematuramente, el estudioso serio de la obra de Fulcanelli podrá desestimar el que no se trate de un documento del todo apócrifo y oportunista, sin embargo, al tomar contacto con él y apenas hojeando el prólogo resulta inevitable la curiosidad que el mismo despierta, por los visos de cierta verosimilitud que presenta, aunque cuando no se tratare del mismo Fulcanelli el autor de esta obra.

 

El prólogo

 

El mismo viene firmado por Jacques d’Ares, presidente de honor del Centro Europeo de Mitos y Leyendas, con sede en Carcassone, Francia, entidad reconocida oficialmente por la UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), quien afirma haber recibido el original, con una carta adjunta, a finales de julio de 1999, vía Internet.
Cuenta de su sorpresa al verificar que la misiva venía firmada con el nombre de Fulcanelli.
Conviene agregar también que d’Ares tuvo relación personal con Canseliet.

 

El contenido de la carta

 

Fechada el día 25 (a cien años del nacimiento de Canseliet y en el día de su propio santo, confirma d’Ares), el mismo dice que en la carta, quien fuera que se adjudicara ser Fulcanelli le informaba que había llegado “la hora” de publicar el libro, luego de setenta años de la primera posibilidad de ello, algo que se habría decidido postergar dado el surgimiento del nazismo.

 

¿Quién es Fulcanelli?

 

Respecto de quién pudiera ser el verdadero autor de este libro que ahora prologara, d’Ares da la siguiente opinión: “Por mi parte siempre pensé que El Misterio de las Catedrales y Las Moradas Filosofales eran la expresión escrita, bajo el nombre de Fulcanelli, del Colegio de los Hermanos de Heliópolis, de los que se reclamaba Eugène Canseliet, discípulo incontestable del Adepto.
Así, se sugiere que este Colegio de los Hermanos de Heliópolis, se trataría de una verdadera sociedad secreta, con vigencia hasta nuestros días.

 

El último tratado de alquimia

 

En apenas 130 páginas (en la traducción al español, por Ediciones del Obelisco, mayo de 2002), siendo la obra menor entre las adjudicadas a Fulcanelli, en el Finis… se intenta semejar el estilo literario de las obras anteriores, aún sin lograrlo lo suficiente, pero tampoco sin desmerecer; es decir, queda en claro que este no es el “mismo” Fulcanelli de antaño, pero más que una usurpación, parece un homenaje.
En este libro ya también se abandona la estructura de los dos primeros; no aparece aquí el “paseo turístico” en que se visitan catedrales y otros edificios, sino que se entra de lleno en los temas, sin mayores pretextos.
Las temáticas son más serias y respetuosas que aquellas que trataba el primer Fulcanelli, en cuanto a homogeneidad.
La posibilidad de inversión de los polos terrestres, el secreto alquímico, la Tabla de Esmeralda, las resistencias de la materia, son algunos de los temas que se tratan.
Pero se pone un particular énfasis en los riesgos y peligros que se desprenden de las actuales actividades científicas y tecnológicas.
La clonación, las manipulaciones genéticas, las pruebas atómicas, los alimentos transgénicos, entre otras cuestiones, son duramente denunciados como factores que pueden conducir al fin del mundo, o de la especie humana.

 

Conclusión

 

Cabe preguntarse si aquel primer Fulcanelli hubiera publicado su versión original del Finis Gloriae Mundi, qué tan semejante hubiera sido con éste, que ahora se tiene la oportunidad de leer.
Con todo lo espectacular y como de película de misterio de su aparición, se trata de un libro por el que no se perderá el tiempo al prestarle atención.