sábado, 26 de noviembre de 2011

El verdadero Cyrano de Bergerac


Cyrano de Bergerac fue popularizado por la novela de Edmundo Rostand; sin embargo, pocos saben acerca del Cyrano histórico, el alquimista.


La mayoría de la gente conoce a este personaje por la novela de Edmond Rostand (1868-1918), que toma el título del libro de su nombre, pero pocos saben que hubo un Cyrano histórico, real, que dejó dos libros de Alquimia publicados.

 

Argumento de "Cyrano de Bergerac", de Rostand

 

Rostand cuenta la historia de un capitán de mosqueteros, inteligente, sensible e intrépido, a quien sin embargo le aqueja tener una nariz desproporcionadamente grande, motivo de mofa para sus adversarios, y de lástima, para quienes le quieren.
Un joven integrante del batallón que él comanda, Christian, se halla enamorado de la bella Roxana, que es tal su hermosura, que al muchacho le cohíbe expresarle sus sentimientos, a la vez que de por sí es poco hábil para ello. El joven le participa a su jefe sus predicamentos, y este, que tiene un gran manejo de la elocuencia, decide escribirle a la chica poemas de amor, para que el muchacho se los regale, como si él mismo los hubiera escrito. Total, que el poeta se enamora del objeto de inspiración de sus poemas, y Roxana del autor de tan hermosos versos. En fin, imaginen el resto.

 

Cyrano en cine y teatro

 

Existen muchas versiones de esta historia en teatro y cine, entre clásicos, más modernas y parodias.
Fue adaptada para comedia musical en Broadway; existen un ballet, dos óperas, y varias películas.
Entre las versiones fílmicas más conocidas, está la de 1950, dirigida por Stanley Kramer y protagonizada por José Ferrer, y la de Jean-Paul Rappenau (1990), con Gerard Depardieu en el papel de Cyrano.

 

El verdadero Cyrano de Bergerac

 

Nació en París, en 1619, con el nombre de Savinien de Cyrano; más tarde adoptaría el “de Bergerac”, el nombre del pueblo de donde provenía su padre. Fue educado en un monasterio, hasta que a la edad de veinte años entró en el cuerpo de mosqueteros, en una unidad llamada Cadetes Gascony.
En la novela de Rostand no se hace alusión alguna a sus conocimientos de alquimia, representándoselo más como a un excelente esgrimista, un aventurero. Lo cierto es que fue a la guerra dos veces, y siempre regresó como herido en batalla, la segunda vez, en el Sitio de Arras, en 1640. Entonces ya Cyrano se retiró del ejército.
Estudió filosofía con Pierre Gassendi y con Molière.

 

Los libros de Cyrano ("Viaje a la Luna" y "Estados e Imperios del Sol")

 

Cyrano escribió varias tragedias y comedias como también algunas novelas. Sus obras más importantes fueron Historia Cómica de los Estados e Imperios de la Luna (también conocida como Viaje a la Luna), de 1657, e Historia Cómica de los Estados e Imperios del Sol (1662). Ambas novelas representan viajes fantásticos al espacio exterior, y los estudiosos de la ciencia ficción suelen considerarlas como exponentes de su género, aunque poco tienen que ver con eso. Por ejemplo, para su viaje a la luna, Cyrano describe un carruaje rodeado de globos de helio, para poder elevarlo, atado a una bandada de ocas, que a través de riendas lo conducirán hasta el satélite.
Los textos, en su lectura más superficial, combinan observaciones sobre las ciencias naturales, con una mirada satírica a la naturaleza humana. En Viaje a la Luna Cyrano relata que los habitantes del satélite consideran que ser virgen es un delito, utilizan la poesía como dinero y esterilizan a las personas con narices pequeñas.
Su editor fue Henri Le Bret, amigo cercano del autor, y que así aparece también, como personaje, en la novela de Rostand.

 

El estilo “rabelesiano” de Cyrano

 

Fulcanelli cita extensamente a Cyrano, de estos libros, a todo lo largo de su propia obra, señalando su increíble capacidad para la cábala fonética (no confundir con Cábala Hebrea) y destacando el estilo “rabelesiano” de su escritura.
Françoise Rabelais (1494-1553) fue también un autor alquimista, que impulsó un estilo de alegoría satírica de escritura, grotesca y grosera, cuando no insultante, hacia distintas personalidades de su época.
Es verdad que Cyrano adopta este estilo para sus alegorías. Al igual que Rabelais, Cyrano era un libertino y librepensador, que además estaba de acuerdo con Copérnico y Kepler, quienes decían que el sol era el centro del universo, y no la tierra.
La iglesia católica había sentenciado a Galileo Galilei a arresto domiciliario veinte años antes por sus ideas sobre el universo, y consideraban que estos reclamos eran subversivos.
En 1653 Cyrano escribió una obra llamada La Muerte de Agripina. Las autoridades de la iglesia consideraron que el texto era blasfemo, por ridiculizar al clero y representar satíricamente la doctrina de la iglesia. Publicar estas obras era seguramente una aventura audaz, lo cual hizo que Cyrano no pudiera hacer muchos amigos y se ganara enemigos poderosos.

 

La cábala fonética

 

También llamada “lenguaje de los pájaros”, trata de anagramas, transliteraciones de significados y todo juego de palabras, que sirva para cifrar mensajes de contenido esotérico. En este sentido se lo puede comparar con el lenguaje carcelario, y es la base para todos los lunfardos, slangs y argots del mundo (precisamente, los cabalistas utilizaban el término “argot” para referir al “arte gótico”, “ars gots”).

 

El final de Cyrano

 

Fulcanelli dice que Cyrano falleció en 1655, en Lyon, víctima de asesinato, al arrojársele una viga de hierro desde un balcón, cuando él andaba por la calle. La misma suerte que Rostand presenta en su libro.