martes, 29 de noviembre de 2011

El análisis del horóscopo un mes antes del cumpleaños


En el seguimiento diario o semanal de un horóscopo, la interpretación se complica en los meses previos al cumpleaños, con la activación del mapa siguiente.


El horóscopo personalizado, o revolución solar, es un mapa astral que se construye a partir de la carta natal de una persona, en el momento en que el Sol regresa o pasa por su posición zodiacal exacta al grado, minutos y segundos, respecto del momento de nacimiento, es decir, una vez al año, el día de nacimiento, y que servirá para analizar los sucesos y fenómenos que la persona en cuestión estará tendiente a experimentar.
Es decir que lo que se desprenda del análisis de un horóscopo o revolución solar, tendrá vigencia de un año, de cumpleaños a cumpleaños, luego de lo cual habrá que confeccionar un nuevo horóscopo, para el período siguiente.
Claro que esta vigencia de cada una de las revoluciones solares, no es que la de cada una se corte abruptamente, una vez que temporalmente comience la otra, la siguiente, sino que esta empieza a manifestarse, aunque sea débilmente, incluso con dos meses de antelación a la fecha de cumpleaños. Es decir, las lecturas de una y otra revolución solar son correlativas, y “se mezclan” en los meses previos al cumpleaños, perdiendo fuerza la primera y ganándola la última.
Por esta razón, a veces se vuelve difícil prever, en el seguimiento diario o semanal que puede hacerse de un horóscopo, las particularidades de un momento dado, a partir de los dos meses previos a la fecha del cumpleaños. Simplemente, es que el astrólogo sabe que aún no puede utilizar la información que se brinda en el mapa del próximo aniversario, aún cuando sabe que ya empezó a manifestarse, y ahora se halla mezclada esa manifestación, con las influencias todavía vigentes del último horóscopo.
En lo que sigue se intentará explicar entonces cómo proceder en tales casos.

 

La revolución solar y la carta astral; progresiones y tránsitos planetarios

 

Para la parte previsional del trabajo astrológico (aquí preferimos hablar de “previsiones”, y no de “predicciones”), empleamos técnicas de tránsitos como de progresiones planetarias, que tanto pueden aplicarse al mapa del horóscopo como de la carta natal.
La técnica de las progresiones planetarias consiste en hacer “avanzar” o “retrogradar” cada planeta en el zodiaco, tantos grados como años de vida la persona tenga, dependiendo de si en su carta natal cada planeta se hallaba directo o retrógrado en su posición.
Las progresiones planetarias jamás confirmarán eventos o experiencias a vivir por la persona, sino que agregarán detalles a la modalidad en que esos eventos o experiencias, determinados por los tránsitos planetarios, estarán proclives, tendientes a suceder.
Los tránsitos planetarios, entonces, su técnica consiste en marcar las posiciones zodiacales de cada planeta actuales, las del momento exacto que nos interesa analizar.
Para ello el astrólogo cuenta con una herramienta particular, las Efemérides Planetarias, un registro de posiciones zodiacales para cada planeta, y para cada día de cada año, respecto de las 0 hs de Greenwich, por lo que luego el astrólogo deberá saber trasladar toda esa información, por medio de cálculos matemáticos, al momento y lugar del caso que le ocupa.

 

Cómo analizar un horóscopo personal, un mes antes del cumpleaños

 

Un mapa de revolución solar no es otra cosa que un mapa del momento del cumpleaños, realizado como una carta natal, y superpuesto para su interpretación a la carta natal real. De este modo, cada vez que superponemos también progresiones y tránsitos a la revolución solar, a la vez lo estamos haciendo a la carta natal.
De hecho, como lo explica Alexandre Volguine en el prólogo de su libro La Técnica de las Revoluciones Solares, esta parte de la astrología fue durante años completamente desconocida por muchos astrólogos incluso reconocidos, al punto de estar en riesgo de perderse en el olvido. Precisamente, lo que Volguine hace en su libro es un rescate de esta técnica.
Pero eso no significa que los astrólogos se abstuvieran o estuvieran imposibilitados de realizar previsiones, todo lo contrario, simplemente se limitaban a la aplicación de progresiones y tránsitos, exclusivamente sobre la carta natal.
Porque sí, el beneficio de la revolución solar es abrir el abanico de posibilidades en cuanto a análisis detallado de sucesos, comparado con la carta natal, pero como vimos la carta natal tampoco deja nunca de intervenir en la misma.
Es decir, aún en la revolución solar estamos añadiendo progresiones y tránsitos sobre la carta natal. Si no tenemos la parte correspondiente y especifica de la revolución solar, la interpretación, aunque más básica, puede igualmente ser realizada.
Y la ventaja del análisis de progresiones y tránsitos exclusivamente sobre la carta natal es que, precisamente, su lectura es continuada en el momento previo a cada cumpleaños.
Una vez cumplido el aniversario de nacimiento, entonces ya sí, podemos volver al mapa de la revolución solar correspondiente, al menos seguro por los próximos diez u once meses, en que nuevamente debamos mejor recurrir exclusivamente al análisis previsional sobre la carta astral.