jueves, 22 de marzo de 2018

Merlí y la educación popular





A principios de este año finalizó la tercera y última temporada de Merlí, serie catalana emitida por TV3 de Cataluña y por Netflix, que narra las peripecias docentes y personales del profesor de Filosofía de Bachiller, Merlí Bergeron, conspicuo personaje que mucho se lo ha comparado con el profesor John Keating, el protagonista de La sociedad de los poetas muertos (1989), de Peter Weir.
Pero hay sendas diferencias entre éste y aquel, además de algunas similitudes. Entre las primeras podemos decir que mientras que Keating era presentado como un dechado de virtudes, dueño de una gran sabiduría y templanza, Merlí es un manojo de buenas intenciones, no siempre bien amalgamadas con una personalidad de ribetes contradictorios, extremistas, que lo conducen a asumir desde las conductas más altruistas a las más egoístas y manipuladoras. Por momentos maquiavélico, Merlí se permite “atajos” bastante cuestionables en pos de sus objetivos, que en sí mismos, nada pueden tener de objetables, hasta, incluso, todo lo contrario. En última instancia, Merlí es un hombre que se cuestiona absolutamente todo (no tanto los fines como los procedimientos) y eso es lo que trata de inculcarles a sus estudiantes.
Lo que tienen en común Keating y Merlí es que ambos se hallan lidiando con un sistema educativo bancario, bancarizado y bancarizante.
En educación popular, llamamos una pedagogía bancaria, bancarizada y bancarizante, a aquella educación, estatal y privada, estandarizada, que pretende adaptar al estudiantado al sistema (de manera similar a como un Banco busca a sus clientes), sin fomentar un espíritu crítico que cuestione a ese mismo sistema, que desee transformarlo, reformularlo, combatirlo, o, incluso, por qué no, aniquilarlo. Es una discusión vieja, en la que no vamos a entrar aquí, la posibilidad (o no) de vivir con o sin Estado, la anarquía.

El actor Francesc Orella, protagonista de Merlí


La educación popular y Merlí

El campo de la educación popular es vasto y heterogéneo. Seguramente, al intentar caracterizarlo, no todos sus participantes hallarán completa una definición. Tal heterogeneidad (incluso de necesidades y de criterios) es en razón de la territorialidad en la que se maneja, lo que puede ser tanto en el campo como en la ciudad, dentro de una fábrica recuperada o en un asentamiento, villa o favela; en el conurbano o en la Capital, en las periferias o en los centros urbanos.
La educación popular, en un territorio u otro, busca brindarse y ser oportunidad para los desclasados, para los caídos del sistema, los expulsados, los oprimidos; no para “socializarlos”, no esperando que la sociedad los asuma o reasuma, no para que encuentren “un intersticio” por donde meterse para participar como engranajes de esta gran maquinaria de producción y consumo, sino para participar en la construcción de una propia consciencia de sí, una autodeterminación, en lo posible, autogestiva en los más amplios aspectos. No se trata de “catequizarlos” ni “evangelizarlos” (ni de forma religiosa ni de ningún otro modo), sino de ayudarles y contribuir en el despliegue y desarrollo de sus propias potencialidades, en el intento (en la utopía, seguramente) de crear un nuevo orden, un nuevo mundo (pero siguiendo por aquí deberíamos entrar en tratamientos del tema con ribetes filosóficos, mejor dejarlo para otro momento).
En la serie, por momentos Merlí (sus autores, al menos) se nos presenta, parecería, con mucha lectura entusiasta de autores tales como Gramsci, Freire, Mc Laren y otros. Pero Merlí trabaja para un Instituto formal dirigido a la clase media, diversificada, sí, como corresponde a nuestros tiempos modernos, pero donde la situación inicial en cuanto a objetivos, y, luego, los logros alcanzados, el egreso del Instituto, es indefectiblemente para todos los interesados, los estudiantes, el mejoramiento de la calidad de vida estilo “american way of life”, la mejor inserción al “mundo laboral”, la mejor competencia.
Merlí se involucra personal, física y afectivamente, en las vidas de cada uno de sus estudiantes, que en conjunto se presentan con la pretensión de ser una paleta de colores correspondientes a lo más variopinto de lo que podríamos llamar “nuestras problemáticas socio-económicas-políticas actuales”, que van desde los independentismos autonomistas hasta el desempleo; desde la relación con las drogas hasta las nuevas (y viejas) formas de relación parental, pasando por las cada vez más naturalizadas formas de vida homosexual y bisexual; como otros temas pueden ser la alienación, la maternidad adolescente y sin pareja, etc., etc., etc.
No se trata aquí de hacer un juicio de valor acerca de la serie, aun tratándose de una ficción cuya trama responde y debe responder a contingencias de previstos autorales, al desarrollo de un plan argumental, y, seguramente también, a cuestiones del mercado audiovisual.
Ya sabemos que la ficción raramente supera a la realidad. Merlí es un profesor de bachiller ideal, así como sus estudiantes, quien cada uno representa una conflictiva actual, también son ideales, por lo que todos responden a las problemáticas, aún a las más críticas, también de manera ideal. Todo encaja o termina por encajar en la realidad de Merlí. Todos los problemas se resuelven, incluso con la muerte, si es necesario al guion. El final es feliz, aun conteniendo tristezas.
En Merlí, hasta los más guarros están siempre bien predispuestos, aunque sea a seguir comportándose como guarros, por lo que, ¡ay de aquel docente de nuestros bachis populares, que se le ocurriera llevar a sus clases una sola de las actitudes vistas en el personaje de TV!; tal cosa podría originar una catástrofe.
Porque Merlí es un “transgresor” a la medida de una ficción, o, aún, de una realidad que pertenece a la clase media. Porque en las villas hay, cuando mucho, pay per view de canales de fútbol, no de Netflix.
Porque en la mayoría de los casos, al menos, todavía, los docentes de la educación popular somos “llegados de los barcos” de los lugares a los que asistimos a dar clase, por lo que al inicio de cada nuevo año lectivo, frente a una nueva estudiantina que todavía no nos conoce, a la que todavía no conocemos, hay que vencer desconfianzas propias del extrañamiento: ¿Por qué un docente de la educación popular viaja a veces por horas a dar clases, a veces de forma gratuita, sin cobrar un sueldo, a un lugar que parece ser dejado de la mano de Dios y de los hombres (con excepción de la gendarmería)?


Hacia una Didáctica de la educación popular

Este problema no lo tiene Merlí. Puede resultar chocante su forma de dar clases y de meterse en la vida de las personas, su forma “antididáctica”, o, mejor dicho, “contra-didáctica” (de la didáctica bancaria), pero nadie va a preguntarse qué hace ahí adentro del aula. No deja de ser un clase media dando clases a otros clase media, iguales o apenas con matices respecto de él. A nadie le importa dónde vive, qué come ni cómo viste. Va a dar clase porque es profesor y en las escuelas hay profesores, que además cobran un sueldo.
En cambio, los estudiantes de nuestros Bachis populares, todavía no llegan a entender el alcance de esa definición: “populares”. Algunos sí llegan a entenderlo, cuando ya egresan. Pero no está instalado en la sociedad (y probablemente nunca lo esté, y probablemente es feliz que nunca lo esté) esto de la existencia de Bachis populares.
“Popular” significa que no es aristocrático, pero en serio; no es aristocrático de ninguna aristocracia.
El común de la gente cree que los bachilleratos son lo que son, y que, en todo caso, las adjetivaciones son a título económico o de orientación pedagógica, nunca política.
Merlí tiene el problema de proponer una didáctica que va a contrapelo de la instituida, la bancaria. Los trabajadores de la educación popular no tenemos ese problema, al menos no de manera interna (o sí, pero tratándose sólo de divergencia de opiniones, nunca como una presión).
El movimiento de la educación popular es muy joven, aun cuando su última ola se iniciara allá por los ’60, y ha desbordado en el desarrollo de una profusa teoría pedagógica, principalmente por parte de los autores antes mencionados, y de otros, más o menos secundarios.
En la actualidad está delineando lo que por ahora es el bosquejo de una praxis, una auto-observación crítica y propositiva respecto de la labor docente.
Pero todavía nos está faltando sentarnos a pensar lo que debería ser una(s) “Didáctica(s) de la educación popular”, plural en virtud de las peculiaridades respectivas de cada uno de nuestros territorios, pero principalmente enfocada(s) hacia nuestros estudiantados. Una didáctica que nos permita más rápida y efectivamente traer a la superficie una realidad, que no solamente nos interesa, sino que además deseamos contribuir en fomentar sus valores culturales, que aún allá sumergidos en el olvido y el desinterés del resto, resiste y se revitaliza de manera irracional, como cualquier forma de vida incipiente o ya madura.
Son muchos los desafíos que en adelante la educación popular tiene por asumir, muchos de ellos desbordantes, con obstáculos por delante que ya se prefiguran como puntas de iceberg. Pero sabemos que un mundo nuevo es posible, y que, de cualquier modo, la vida no tiene sentido si no se lo intenta.
Como dijo Paulo Freire (más o menos así), no es que la educación popular por sí misma vaya a cambiar el mundo, pero formará a los individuos que lo logren.

jueves, 5 de marzo de 2015

La astrología como formadora de opinión política

Desde que estoy en las redes sociales advierto que la mayor parte de mis colegas ostenta una tendencia ideológica que puntualmente se podría definir como de derecha.
Sobran en la web los análisis de cartas natales de referentes de la nueva política Latinoamericana, mostrando a los nuevos líderes como a pérfidos o locos, interpretaciones que igualmente pronostican la pronta caída del nuevo modelo político griego o la desintegración en la nada del nuevo Movimiento Podemos, en España.
Lo cierto es que desde ya quince años –por lo bajo– un nuevo modelo político viene cristalizándose en el mundo (ya las cosas nunca volverán a ser como fueron hace quince años atrás).
Yo no sé por qué la mayor parte de mis colegas astrólogos son básicamente de derecha, supongo que ciertas estructuras psicológicas encuentran mejor terreno de desarrollo en determinadas actividades. Y puede que la Astrología sea terreno propicio a quien desee pasar por ser “objetivo” a mediano o largo plazo, por otra parte, en un fárrago de información que andá a saber dónde se dijo qué ni cuánto hace.
La astrología es terreno propicio porque, a excepción de los escépticos, por lo general la gente confía en lo que tengamos los astrólogos para decirle, al margen de no saber muy bien en base de qué es que estamos hablando. “En base a la ubicación de los planetas en el cielo, en un momento determinado”… Bueno, ponele.
Pero para todo hay reglas, y en pocos ámbitos hay más reglas que en la Astrología. Los astrólogos podremos ser una sarta de locos de imaginación desaforada (será tema para otra discusión), ¡pero qué imaginación desbordada tan organizada que tenemos! Nuestro material de trabajo podría ser una entelequia sin sentido (para muchos de hecho lo es), pero cualquier interesado mínimamente en profundizar un poco en el tema sabe que con tal fárrago de material se podría diseñar una nueva carrera universitaria, de cinco o seis años de duración.
La cuestión es que los astrólogos hablan y con lo que dicen hacen formación de opinión política.
Por ejemplo, recorriendo la web, el otro día me encuentro con el siguiente video del astrólogo Hugo Bonito, titulado: “Cristina Kirchner 2015-2016”


Es la versión de la carta natal de Cristina Kirchner que más popularmente circula en la red, la que se puede dar por buena.
Generalmente, poco se sabe de la hora oficial de nacimiento de cualquier persona pública actual, apenas la fecha y lugar de nacimiento, para lo que existe una técnica de rectificación que sirve para “encontrar” la hora de nacimiento más aproximada a lo que habrá de ser la real. No pongo en duda la efectividad de dicha técnica, o técnicas (hay varias para decidir lo mismo).
Luego, hay también diversas técnicas para “pronosticar” los eventos a vivir por una persona en un tiempo determinado. La que utiliza Bonito es la de tránsitos planetarios, pero hay otras.
En fin, concretamente, Bonito dice que Cristina, su Partido (FPV), pierde las próximas elecciones, entregando ella el mando a alguien de la oposición, para quedar luego fuera de la escena política, hasta arriba de problemas y conflictos que enfrentar, completamente sola, lo que se parece más a tener que enfrentar una durísima crisis.
Extrañamente, no se ven marcados los aspectos planetarios en el mapa astral que Bonito presenta en pantalla.
Los aspectos planetarios son las relaciones que por ángulo se establecen (o no) entre los planetas en una carta. Es decir, “no es todo contra todo”, hay una serie limitada de ángulos que tomar en cuenta, con un “orbe” o “separación” de +/- X cantidad de grados. Los aspectos planetarios son los que nos ofrecen la mayor información sustancial en una carta, luego, en qué casas y signos se ubican, lo que nos da la modalidad y en qué temas funcionará lo anterior.
Pero no hay un real consenso entre los astrólogos acerca de qué orbes hay que utilizar para cada aspecto. Por ejemplo, para un sextil (60º) yo uso un orbe de 5º, dos más si se trata del Sol o la Luna, es decir que considero un sextil entre los 55 y los 65 grados (soy bastante generoso, ¿verdad?), entre los 53 y los 67, si se trata del Sol o la Luna. Aún más reduzco esos orbes si se trata de tránsitos (+/- 2º, 3º estrictos si se trata del Sol o la Luna).
Bueno, hay astrólogos que siguen considerando 5º +/- de orbe para los tránsitos, y más aún para la carta natal. Se entenderá que así a estos astrólogos se les abre un abanico de posibilidades respecto de “encontrar” justo el aspecto que estaban queriendo encontrar.
Por ejemplo, supongamos que yo crea que Rajoy es un pervertido sexual. Supongamos que Marte en oposición a Plutón denota perversión sexual. Supongamos que obligo a la Astrología a que me muestre esta configuración en la carta de Rajoy.
Es muy triste utilizar la Astrología de esta manera, una disciplina que nos da (a tantos) tanto de comer.
En fin, estaba con eso de que no sé con qué orbes trabaja Bonito (y no tengo ganas ni tiempo de ponerme a corroborar cuáles utilizó).
Al margen, supongamos que usa los mismos orbes que yo, supongamos que técnicamente su mapa no presenta ninguna duda.
Entre los aspectos inarmónicos pone demasiado énfasis, confiriéndoles una desmedida gravedad, a meras semicudraturas, un aspecto menor entre los inarmónicos. A las crisis y conflictos mayores en la vida de una persona, las grandes tensiones, las proveen oposiciones y cuadraturas, no semicuadraturas (la palabra te lo dice: “la mitad de una cuadratura”, la mitad de intensidad en la tensión). Las semicuadraturas proveen de ese tipo de molestias y conflictos reconocidos por todos, que Cristina Kirchner viene padeciendo desde que asumió por primera vez, sino de antes (falsas denuncias, calumnias, inconducentes intentos de desestabilización, boicots, etc.)
A los 2:25 de video, hablando de la SUPUESTA cuadratura Luna-Plutón (a ojos vista, dudo mucho que exista esa aspectación, volviendo al tema de los orbes…), Bonito dice: “hay un freno”.
Plutón no frena, Bonito, a lo sumo, en cuadratura, hace que explote todo por los aires, y hay que ver otras aspectaciones que acompañen la configuración para saber si tal cosa perjudica o beneficia al sujeto. ¿Que se trata de una gran crisis? Ponele, Plutón representa al Ave Fénix, a veces las grandes crisis hacen que las personas crezcan, algo que vos ya deberías saber.
A los 5:58 de video dice que algo (algo muy malo para Cristina) ES INEXORABLE. A este punto de la historia, Bonito debería tener una concepción mucho más holística y moderna de la Astrología, comprender el ya viejo lema que reza: “los planetas no obligan…”.
A los 6:15 de video dice que “Saturno es temible. Yo no lo respeto tanto…”. Bueno, yo lo respetaría, si te parece tan temible.
A los 10:16 de video (aún hablando UNA a favor de Cristina) refiere al aspecto de 144º (“muy poco utilizado por otros astrólogos, para mí MAS IMPORTANTE QUE EL TRIGONO” (¡¡¡!!!), dice).
A ver, hay una serie de aspectos mencionados en viejísimos tratados de Astrología, que llegan desde el Medioevo o aún de antes, que a algún árabe loco se le ocurría utilizarlos, que actualmente no se usan, porque, o bien son tan débiles en su acción que prácticamente no se notan, no agregan nada a la vida de una persona, o bien porque atienden a ciertos enfoques “mágicos”, asumidos en épocas donde la Astrología sobrevivía en peores condiciones que ahora (que las hubo, aunque cueste creerlo).
Se me ocurre pensar que si Bonito usa aspectos armónicos que ya nadie usa, también debe usar de los inarmónicos, a los que debe encontrar más importantes que las ordinarias oposiciones y cuadraturas, con la misma utilidad que por aquello que dije acerca de los orbes.
En fin, para que esto no quede en la mera crítica y por ofrecerles entonces algo más, se me ocurrió entonces hacer la Revolución Solar de Cristina Kirchner, para este año (dónde sí se ve qué aspectos utilizo). El 19 de febrero de 2015, Cristina cumplió años en Chapadmalal, ciudad balnearia de Buenos Aires. (Más abajo en este artículo aparecen las imágenes de mis mapas).
La revolución solar, u horóscopo personal, es la versión de la carta natal para un cumpleaños determinado, luego se superponen ambos mapas y se ve qué pasa. Para la realización de este mapa utilicé los datos rectificados que usa Hugo Bonito.
Y me encuentro con que las mismas casas natales y de revolución se superponen (1 sobre 1, 2 sobre 2, 3 sobre 3… etc.). Esto pocas veces pasa en la vida de una persona.
Cuando ocurre, lo que se ve es que las posibilidades e imposibilidades denotadas en la carta natal, se potencian. Entonces, pienso, ¿por qué una mujer que ganó dos elecciones presidenciales con esa carta natal, no va a sentirse por lo menos igualmente triunfadora, por lo menos hasta febrero de 2016? (en que habría que hacer otra revolución solar, la del nuevo cumpleaños).
Esa aglomeración de planetas en la casa 10 de la revolución me habla de un acopio y reunión de fuerzas, extraídas de todos los demás aspectos de la vida, aplicado a los ámbitos de la casa 10, el ejercicio de la profesión y de la autoridad, la PRESIDENCIA. No, Cristina no va a dejar de gobernarnos hasta no entregar la banda a quien corresponda, no se preocupen.
Y para que vean que no les miento, les dejo el siguiente link de referencia, donde con un poco de observación y paciencia van a arribar a unas cuantas conclusiones interesantes:
(Fíjense, por ejemplo, qué actividades comprenden a Piscis. Y qué representa el Plutón de Hugo Bonito… :D )
Yo no les voy a decir nunca, ni aquí ni en ninguna parte, quién va a ganar las próximas elecciones desde un plan “astrólogo”, por varias razones:
1)     Porque no me dedico a la Astrología Política
2)     Porque respeto y amo a esta materia maravillosa, la Astrología, que a los 24 años de edad me ayudó a encontrarle un sentido a la vida.
3)     Porque me atengo al lema: “Los planetas no obligan…”.
El valor de mi trabajo no pasa, nunca pasó ni pasará por hacer presagios escandalosos. En todo caso, mis consultas saben del valor de mi trabajo, y entonces me refieren, y esa es en verdad la mejor publicidad que puedo tener.
Los astrólogos no somos gente con la capacidad de asombro muerta. Y a mí me gusta mucho asombrarme, porque así luego disfruto multiplicadamente cada festejo…

Revolución Solar sobre carta natal de Cristina KirchnerRevolución Solar sobre carta natal de Cristina Kirchner

miércoles, 9 de abril de 2014

Revista Spes Unica nº 42 - Abril 2014

Aquí el número de abril de la revista, que lo disfruten.



Editorial; Decálogo del artista, por Gabriela Mistral; El tercero en discordia, por Silvina Bullrich; Hacer el bien (1º parte), por Eli Serebrenik; ¡Gracias Gabriel!, por Carlos Mollá; Omnipresencia, por Elisa Pérez; La muerte es otra cosa, por Horacio Otheguy Riveira; ¡Maniático del control!, por Gisela Courtois; London River: Los hijos perdidos en medio de las bombas, por Guillem de Rubenhor; Otra vez Gricel (4º parte), por Roberto Langella; La vecina de enfrente, por Ana Riera; La mujer en llamas (capítulo 6), por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amargo (última entrega), por Chabela Ximénez; Se me cayeron las alas; Micromachismos: El poder masculino en la pareja “moderna” (3º parte), por Luis Bonino; ¿Quimicontás?, por Mariano Liébana; Prácticas adivinatorias extrañas: La quiromancia (última parte); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; Bellezas del mundo; Horóscopo; Sumario de números anteriores

jueves, 6 de marzo de 2014

Revista Spes Unica nº 41 - Marzo 2014

En este número les damos la bienvenida a Eli Serebrenik (Argentina) y a Carlos Mollá (España), y celebramos que a partir de ahora al diseño de tapa lo realiza Cristian Kocak (Argentina); por lo demás, como siempre, ¡que lo disfruten!



Spes Unica nº 41
Editorial; Amor a primera vista, por Wislowa Szymborska; El fulgor de esos ojos, por Eli Serebrenik; La perla más bella, por Oscar Ramentev; El encargo, por Carlos Mollá; La palabra no es un dato, por Gisela Courtois; Otra vez Gricel (3º parte), por Roberto Langella; No me pidas eso, por Guillem de Rubenhor; Humedad interior, por Elisa Pérez; La mujer en llamas (capítulo 5), por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (14º entrega), por Chabela Ximénez; Textuales; Se me cayeron las alas; Micromachismos: El poder masculino en la pareja “moderna” (2º parte), por Luis Bonino; ¿Quimicontás?, por Mariano Liébana; El último viaje del ingeniero Flanderk, por José Luis García Ortego; Prácticas adivinatorias extrañas: La quiromancia (2º parte); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de John William Waterhouse; Horóscopo; Sumario de números anteriores

martes, 4 de febrero de 2014

Revista Spes Unica nº 40 - Febrero 2014

Bueno, le seguimos dando duro y parejo, esperamos que la disfruten mucho.

Contenido: Editorial; Al oído, por Alfonsina Storni; Los sabios, por Oscar Ramentev; Hasta siempre, Juan Gelman, por Horacio Otheguy Riveira; Poesía de Juan Gelman (1930-2014); Funciones yoicas, por Gisela Courtois; Otra vez Gricel (2º parte), por Roberto Langella; El hombre del anorak, por Paula Alfonso; La mujer en llamas (capítulo 4), por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (13º entrega), por Chabela Ximénez; Se me cayeron las alas; Micromachismos: El poder masculino en la pareja “moderna” (1º parte), por Luis Bonino; ¿Quimicontás?, por Mariano Liébana; Romance de la mujer bella y el escultor, por Roberto Langella; Prácticas adivinatorias extrañas: La quiromancia (1º parte); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Gustav Doré; Horóscopo; Sumario de números anteriores

miércoles, 1 de enero de 2014

Revista Spes Unica nº 39 - Enero 2014


¡Feliz 2014 para todos, y que disfruten mucho de este nuevo número!

Contenido: Editorial; Cuestión de tiempo, por Gisela Courtois; El asesino, por Oscar Ramentev; La mujer en llamas (capítulo 3), por Horacio Otheguy Riveira; El misterio de la cama de las rosas talladas, por Chabela Ximénez; Se me cayeron las alas; Festín de señorita, por Guillem de Rubenhor; Silencio roto, por Elisa Pérez; Otra vez Gricel (1º entrega), por Roberto Langella; ¿Quimicontás?, por Mariano Liébana; Prácticas adivinatorias extrañas: La frenología; La astrología, eso en lo que (no) todos creen, por Roberto Langella; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Alessandro Bavari; Horóscopo; Sumario de números anteriores