viernes, 14 de diciembre de 2012

La astrología en horas de la noche



Por largas temporadas puede ocurrir que los mejores tránsitos planetarios, de los de más breve duración, que podemos desear vivir, se den en horas de la madrugada, entre la 1 y las 6 horas de la mañana, es decir, cuando estamos durmiendo.
En vano me parece esperarlos despiertos, a menos que el mundo desee acompañarnos en la vigilia, cuando en la mayoría de los casos una ventaja material se dará a partir de nuestro ámbito relacional, sea para obtener algún beneficio o mejora de la situación laboral, profesional, o en relación a nuestra vida íntima. No, no parece conveniente cambiar nuestro ritmo de sueño a causa de esto, en cambio, podemos buscarles alguna utilidad más o menos práctica.

Los tránsitos nocturnos sirven para interpretar nuestros sueños

Siempre es conveniente llevar notas en un cuaderno, con la descripción pormenorizada de todos nuestros sueños, por tontos o carentes de significado que puedan parecernos, anotando también la fecha y la hora aproximada en que el sueño pudo haberse producido. Esto puede resultar engañoso, a veces despertamos con el recuerdo muy fresco de un sueño, y sin embargo, pudo haberse producido hace horas. También ocurre que si no tomamos nota pronto de un sueño, apenas despertarnos, el mismo se borra de nuestra memoria, paulatinamente, a medida que avanza el día.
Un sueño puede depender de tal o cual configuración, con tal y cual planetas involucrados, pero no olvidemos que es la Luna la que disparará o iniciará el sueño, cuando en su rápido avanzar marque un aspecto exacto (o un grado antes) a la configuración determinada. Eso nos ayudará a calcular a qué hora se produjo el sueño.
Pero la naturaleza de los planetas involucrados en la configuración primaria, puede darnos acerca de la significación alegórica de nuestro sueño, puede ayudarnos a desentrañar el símbolo, a la vez que aprender un poco más, o algo, acerca del lenguaje, o de las abstracciones que emplean nuestros subconsciente e inconsciente, para “hablarnos”, por así decir. Tratándose de aspectos “benéficos”, los tránsitos podrían estar hablándonos de cómo aprovechar mejor el día.

Los aspectos inarmónicos pueden representar a las pesadillas

En cambio, existen estos otros aspectos, que a veces hasta parecería aconsejable más vale nos agarren dormidos. De hecho, y dependiendo de la estructura general de un mapa, se puede aconsejar a una persona pase determinadas horas de un día durmiendo, al menos reposando.
Cuando un aspecto inarmónico importante se da a horas de la madrugada, es posible nos cueste conciliar el sueño, o en cambio, suframos pesadillas.
De la misma manera que dije respecto de los sueños agradables, los tránsitos planetarios pueden servirnos para entender nuestras pesadillas. A veces, una pesadilla puede ser una llamada de atención de parte de nuestro subconsciente, que requiere algún tipo de cambio de actitud de parte nuestra.
El subconsciente funciona como un aparato que se autoregula. Necesita balancear pensamientos y emociones negativas que podemos estar produciendo, para un mejor funcionamiento. El subconsciente nos habla a todo momento, menos caso le hagamos más nos aturde, y utiliza mayormente las horas de la noche, que es el momento en que más permeables estamos de poder recepcionarle, simplemente porque nuestra parte atencional está apagada.
Hay programas de software que calculan a la perfección los breves lapsos en horas en que se dan los diferentes aspectos. Eso y una mínima noción acerca de las bases de la astrología pueden adelantarnos mucho en el camino del autoconocimiento.