jueves, 1 de diciembre de 2011

Suite101.net ya no tiene controles de calidad

En la última semana de noviembre pasado, por razones de reducción de costos, las autoridades del sitio de publicaciones informativas en español de Suite101.net, derogaron las figuras de Dirección (que llevaba a cargo Eva Fontiveros), la de los Redactores Jefes, y la de los EP, que oficiaban de correctores. Lo mismo ocurrió con las versiones en alemán y francés del mismo sitio.
En la .net (versión en español) esto produjo la deserción de muchos de sus colaboradores redactores, advirtiendo que sin un mínimo control de calidad el sitio - que siempre fue un referente de lo mismo - terminaría por ser de lo peor en lo que ya de por sí despectivamente se denomina, en el ambiente de las publicaciones, como "granjas de contenido".
Otros tantos - algunos de quienes deciden quedarse - pusieron el grito en el cielo, tomando como ataques las advertencias de quienes decidimos irnos (quien suscribe formó parte del grupo de EP correctores), decidiendo además soltar viejos rencores (que evidentemente tenían atragantados), denunciando, calumniando e infiriendo incluso que alguna vez algún Redactor Jefe o EP podría haber estropeado malintencionadamente la buena ortografía de algún texto, nada más que para jorobarle la vida al autor del mismo.

Nada. Como digo, ya Suite101.net no tiene desde hace una semana ningún tipo de control de calidad; vamos, qué digo, ningún tipo de control, a secas.
Ya no hay nadie que censure ni nadie que corrija nada, ni bien ni malintencionadamente.
Ayer día 1º de diciembre, la nueva etapa de Suite101.net se inaugura con estas tres "joyitas" de la literatura informativa; les dejo los links:





Hay más adefesios publicados por el estilo, de la misma fecha.
Esta nota va dedicada a todos aquellos que nos piden a los que nos vamos del sitio, que lo hagamos "sin hacer daño".
Es verdad, se bastan solos.
Lo lamento mucho por las muy buenas páginas que todavía hay allí, por los grandes amigos y grandes escritores que todavía insisten, me consta que con las mejores intenciones del mundo.
En fin, fue hermoso mientras duró.