miércoles, 23 de noviembre de 2011

Valerie Solanas, una mujer anatemizada

Cuando la existencia y realidad de una persona es convertida en tema tabú por la sociedad. 


Valérie Jean Solanas nació el 9 de abril de 1936 y se crió en Atlantic City, Nueva Jersey (Estados Unidos).
A los 13 años de edad abandonó su casa, para ir a tener muchas experiencias sexuales, luego de una infancia de sometimiento de la misma índole, por parte de su propio padre.
A los 14 años vuelve junto a su madre, quien se había divorciado y vuelto a casar, y al poco tiempo de ello Valérie va a parar de pupila a un colegio. Durante dos años allí se inicia en el lesbianismo y mantiene relaciones de este tipo.
A los 16 años regresa nuevamente a casa, junto a su madre. En 1954, el director de su escuela escribe una carta de recomendación para ella, y así logra ingresar a la Universidad de Maryland, donde comienza sus estudios de Psicología. Obtiene excelentes calificaciones, pero durante el tercer y cuarto año de la Facultad, empieza a ejercer la prostitución, de manera heterosexual, mientras continúa manteniendo relaciones lesbianas, por placer.
El 3 de junio de 1968, a las 16:30 hs., teniendo 28 años de edad, le dispara al artista plástico Andy Warhol, con una pistola. Dos días más tarde es encerrada en un neuropsiquiátrico, luego de que ella misma se presentara ante la policía, de manera espontánea.
Valerie Solanas falleció el 26 de abril de 1988, de bronconeumonía, en un asilo benéfico de San Francisco.

Valerie Solanas y Andy Warhol

 

Valerie era escritora por hobby, y aún sin haber publicado nada de manera alguna, era parte de la muchedumbre de artistas “alternativos”, excéntricos, extravagantes, marginales y descarriados, de los que pululaban por “The Factory” (“la fábrica”), la sede de producción y centro de arte privado de Andy Warhol.
La película independiente y de bajo presupuesto I Shot Andy Warhol (“Yo disparé a Andy Warhol”) (1997), de Mary Harrow, casi de manera documental, pone el enfoque especialmente en este episodio en la vida de Valerie, su relación con Warhol y el macabro desenlace del atentado.

La literatura de Valerie

 

Precisamente, el motivo de la agresión sería que la mujer había escrito una obra de teatro, la que el artista produciría. Pero él terminaría por perder entusiasmo en el hecho, suficiente para que Valerie, en su patología, terminara por dispararle.
Fuera de esta anécdota, sin por la cual jamás probablemente hubiera sido conocida, Valerie había escrito un pequeño libelo, el que le daría un mínimo de trascendencia pública, al menos en ciertos circuitos. El título de ese escrito fue SCUM Manifesto.

SCUM Manifesto

 

“El macho es un accidente biológico: El gene Y (masculino) no es otra cosa que un gene X (femenino) incompleto; es decir, posee una serie incompleta de cromosomas".
"Para decirlo con otras palabras, el macho es una mujer inacabada, un aborto ambulante, un aborto en fase gene. Ser macho es ser deficiente, un deficiente con la sensibilidad limitada. La virilidad es una deficiencia orgánica, una enfermedad; los machos son lisiados emocionales”, empieza el libro diciendo, mientras que la palabra SCUM (además de significar “escoria”, en inglés) es sigla de Society for Cutting Up Men, en la traducción, la Sociedad para el Exterminio del Hombre.
Al hablar de gen X, en realidad se está refiriendo a su forma, en cruz; el gen Y es un gen X sin una de sus extremidades. En realidad, la cadena genética es por pares de cromosomas.
El par de la mujer es XX, el del hombre es XY. Y es verdad que el de una persona con Síndrome de Down es YY, de lo que puede deducirse que al hombre, como género, al menos genéticamente, se le puede aplicar la paradoja del vaso medio lleno o medio vacío; es decir, el hombre es medio mujer, o medio Down. El planteo, cuando menos, resulta interesante.
El escrito, de poco más o menos 90 páginas, es una descripción crítica descarnada y por momentos brutal de las relaciones intersexuales, en la intimidad y en lo social, y atravesadas por el machismo más recalcitrante, para, al final, proponer una declaración de guerra literal y total de las mujeres hacia los hombres, para finalmente someterlos y aniquilarlos, aún cuando de tal cosa pudiera depender la supervivencia de la especie.
Al punto, de que por momentos no se llega a comprender si la autora sigue discurriendo en serio, o si se trata todo, nada más, de una broma, quizás de mal gusto, del todo de humor negro.
Lamentablemente, se han perdido los referentes y el contexto en que pudo haber sido escrito la obra, para decidir sobre ello.
El libro fue editado por primera vez en español por Ediciones del Feminismo, en 1977, y reeditado en varias oportunidades, manteniendo el título original, sin traducción de ninguna especie.

El anatema de Valerie Solanas

 

Anatema: (del latín anathema, y éste del griego Ανaθεμα) significa etimológicamente ofrenda, pero su uso principal equivale al de maldición, en el sentido de condena a ser apartado o separado, cortado como se amputa un miembro, de una comunidad de creyentes”, en la definición de Wikipedia.
Anatemizar a una persona significa, sin más, negar la existencia de esa persona, volverla tabú.
Con excepción de los grupos de feministas, que con la publicación de su manifiesto, pasaron a ser cuando menos admiradoras de la autora, y de la película antes mencionada (se vuelve a decir, independiente y de bajo presupuesto), nunca más nadie volvió a recordar a Valerie Solanas, ni a su SCUM Manifesto, cuando por lo menos la obra hubiera sido meritoria de algo de atención, de alguna especie de análisis o exégesis.
En honor a la verdad, algo de eso sí se ha hecho, alguna biografía, algún ensayo de análisis del libelo.
Pero popularmente, nadie sabe quién fue Valerie Solanas, ni siquiera que existió. No vemos documentales sobre su obra ni sobre su vida en TV, cuando sería muy interesante que así ocurriera.