viernes, 25 de noviembre de 2011

Rock argentino, de mediados de los '70 a los años '90


Acerca de la historia del rock argentino en este período.


La aparición del dúo Sui Generis (Charly García y Nito Mestre), a principios de los años ’70 supuso un cambio respecto de las características compositivas del género, tal como se había estado dando hasta ese momento, incluyendo un sonido más acústico, y hasta más sinfónico.
El dúo se separa en 1975, y mientras que Nito Mestre arma la banda Los Desconocidos de Siempre, centrándose en la creación de baladas y folk, Charly García forma La Máquina de Hacer Pájaros, donde coexisten el rock sinfónico, el rock puro, el jazz, y otras formas experimentales.
Por estos años aparece la banda Crucis, más centrada en puro rock sinfónico, mientras que Luis Spinetta experimenta con el jazz en su trío Invisible.
Desaparecen las bandas pioneras, mientras que Pappo’s Blues mantiene vivo el primer espíritu del rock en Argentina, guitarras eléctricas, blues y rock n’ roll. León Gieco, Raúl Porchetto y los dúos Pastoral y Vivencia desarrollan la canción urbana y el sonido acústico.

 

La dictadura militar, los años del éxodo

 

Con el golpe de estado militar, en marzo de 1976, los músicos empiezan a emigrar, principalmente a España, Estados Unidos y México. Formaciones de bandas completas, como Arco iris y Crucis, se radican en los Estados Unidos para ya no regresar.
Moris, Roque Narvaja, Ciro Fogliatta, Miguel Cantilo, entre otros, migran hacia España. Litto Nebbia lo hace a México. El Festival del Amor, realizado en 1977, en el estadio Luna Park, será una de las últimas veces en que se podrá ver, en este período, a todos estos artistas reunidos.
Meses después de este evento, Charly García desarma La Máquina de Hacer Pájaros y va a radicarse a Buzios, Brasil, donde se encuentra con David Lebón, y de donde surge la banda Serú Girán, con lo que decidirán regresar a Buenos Aires.
Durante toda la época de la dictadura habrían muy pocas bandas y solistas que ir a ver en nuestro país, Serú Girán, que continuaba la línea del rock sinfónico y del jazz, con otras formas experimentales; Jade, la nueva banda de Spinetta, dedicada al jazz-fusión; León Gieco, Raúl Porchetto y Pappo’s Blues, no mucho más.
No obstante, aparece una prensa gráfica muy sólida ocupada en el tema, el caso de las revistas Expreso Imaginario o Cerdos & Peces, y la revista Humor dedica una sección, dirigida por la periodista Gloria Guerrero. Miguel Grimberg publica Cómo Vino la Mano, el primer libro que intenta una crónica de la historia del rock en Argentina.
Con la derrota en la guerra de Malvinas y el “Festival de Solidaridad Latinoamericana”, la censura del régimen se atenúa un poco, por primera vez el movimiento de rock argentino se oficializa, se “blanquea” socialmente, e ingresa ya a los medios masivos de difusión, todo lo cual alienta la aparición de nuevas bandas y solistas, como Celeste Carballo, los rosarinos Juan Baglietto y Fito Páez, Zas y otros.


El rock en democracia de Argentina


Con el advenimiento de la democracia, en 1983, la sociedad argentina entra en una especie de júbilo permanente, algo que redunda en expresiones artísticas; los conciertos se suceden de forma libre y gratuita en todas las plazas públicas del país, y el rock, de la postura militante y de protesta, se atreve con temáticas más livianas y divertidas (títulos como “la dicha en movimiento”, hubieran sido impensables años ha). El rock argentino ocupa las radios como nunca antes, y empieza a producir hits.
Vuelven artistas del exilio: Miguel Abuelo rearma su banda Los Abuelos de la Nada, Miguel Cantilo forma Punch; aparecen Los Twist, Git, Los Enanitos Verdes, Suéter, y tantas otras bandas.
La new wave, el new romanthic, la actitud dark y la filosofía postmodernista, que imperan en el rock y en el pop internacional, aquí son asimiladas por bandas nuevas, como Soda Stereo y Virus. Otras bandas, como Sumo o Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, apuestan a una poética más personal y escindida de los cánones.
También aparece el reggae, en bandas como Punch, Virus, los Abuelos de la Nada, Los Fabulosos Cadillacs, Los Pericos, y también con Sumo.
Serú Girán se separa y sus integrantes emprenden sus respectivas carreras solistas. Luis Spinetta y Charly García cambiarán entonces hacia composiciones más minimalistas, al principio bastante resistidos estos cambios por el público, pero que abrirán caminos a bandas nuevas, y a que el rock argentino evolucione, o al menos no vuelva a ser como en sus principios y demás etapas.
También surge el heavy metal en el país, con bandas como Riff, V8 o Los Violadores, entre otras; el punk con Todos Tus Muertos.
En 1986 se inaugura la radioemisora Rock & Pop, con lo que crece la difusión de esta música, y surge la figura de “estrella”, tanto para músicos como para periodistas y otros actores vinculados al rock, que también cada vez empiezan a ganar más espacios en la TV.

 

Los años ’90: La muerte de las ideologías y la desintegración del rock como movimiento

 

La caída del muro de Berlín y la Perestroika suponen la globalización del mundo, el triunfo del postmodernismo (y del capitalismo liberal), y la muerte de las ideologías, anunciada esta por los principales (y no tan principales) gobernantes del mundo.
El movimiento del rock no supo cómo sustraerse o responder a esto, como quizás sí otras expresiones artísticas y culturales, y de pronto empezarían a ser considerados como “rockeros” elementos y personas sin ninguna relación con los orígenes del movimiento, y que incluso, años antes hubieran sido repelidos.
Resultaría demasiado vasto a estos efectos analizar todas las causas y consecuencias para que esto terminara siendo así, pero en definitiva, lamentablemente, es lo que ocurrió.