sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Qué es el Eneagrama?

El Eneagrama, un esquema difundido especialmente por George Gurdjieff, es un sistema por el cual se puede analizar el funcionamiento y la realidad de todo.


Desde el repentino auge de la “nueva era” (o new age) no hace más de quince o veinte años, al excesivo merchandising consistente de todo tipo de mazos de naipes, amuletos, talismanes y demás productos de comercios así denominados como “santerías”, desde hace un tiempo se suma entre sus productos a la venta un gráfico, como una especie de mandala, un impreso, que dependiendo del diseñador lo presentará de manera más esquemática, o pintado de diversos colores vivos.

 

El Eneagrama de la "Nueva Era" ("New Age")

 

Se dice de esto, un poco ligeramente, que al tal objeto, llamado Eneagrama, lo habría “inventado” un tal Georgi Gurdjieff, y el elemento en cuestión serviría para hallar algún tipo de perfil psicológico, en algún tipo de clasificación, como por ejemplo presentara (por cierto, que de manera mucho más elaborada) Carl Jung en su libro Tipos Psicológicos.
Desde un estudio profundo de la obra de Gurdjieff, es verdad que el tal Eneagrama bien puede servir para eso, pero de una manera tan desproporcionada a como un revólver también serviría para matar hormigas. Es decir, la utilidad de esta herramienta que es el Eneagrama es mucho más vasta.
En este artículo intentaremos explicar un poco los alcances de la aplicación del dichoso Eneagrama.

 

El Eneagrama, Gurdjieff y Ouspensky

 

En principio decir que Gurdjieff jamás mencionó al Eneagrama, al menos como tal, en ninguna parte de su obra escrita, si bien se deduce que ciertos funcionamientos del esquema, buena cantidad, en realidad, se ven referidos de manera alegórica, de manera completamente aleatoria y fragmentaria, en párrafos “desparramados” a todo lo extenso de su libro principal Relatos de Belcebú a su Nieto.
Sin lugar a dudas Gurdjieff sí daba instrucciones largas y precisas acerca del Eneagrama a sus discípulos directos, en el Instituto de Desarrollo Armónico del Hombre, que él inaugurara y estableciera de manera itinerante, en distintas partes de Europa. De esto deja constancia Piotr D. Ouspensky, en su libro Fragmentos de una Enseñanza Desconocida, y Maurice Nicoll, particularmente en el segundo tomo de sus Comentarios Psicológicos de la Enseñanza de Gurdjieff y Ouspensky, y es sobre los estudios de estos dos que vamos a tratar en este artículo.

 

¿Qué es el Eneagrama?

 

Básicamente es el esquema que se presenta en la figura 1. Un triángulo inscrito en una circunferencia (los puntos 9, 3 y 6) y una figura simétrica, trazada de líneas, cuya dirección (atiéndase bien) va de 1 a 4, de 4 a 2, de 2 a 8, de 8 a 5, de 5 a 7, para regresar nuevamente a 1.
A esos puntos se les puede adjudicar las notas de una escala, de Do al Do de una nueva escala. Los puntos 3 y 6 corresponden a los semitonos que deben ser provocados, o “esfuerzos conscientes”, de los que hablara Gurdjieff, como parte importante de su materia. Ouspensky dice que Gurdjieff definía al Eneagrama como a “una máquina de movimiento perpetuo”.
En el gráfico, a cada nota musical, se ve que se le asocia un número, 768, 384, 192, etc. Tiene que ver con las correspondencias respecto de la “Tabla de Hidrógenos”, otro aspecto de la enorme enseñanza de Gurdjieff, que ya trataremos en otro artículo.
De la misma manera y en un sentido astrológico, a cada nota y a cada punto le corresponde un planeta, lo que asocia a la astrología con la alquimia, algo que también desarrollaremos en un futuro texto.

 

Definición del Eneagrama, un símbolo universal

 

En su libro antes mencionado, Ouspensky cita a Gurdjieff, de una de sus clases: “De una manera completamente general, se debe comprender que el eneagrama es un símbolo universal. Toda ciencia tiene su lugar en el eneagrama, y puede ser interpretada gracias a él. Y con respecto a esto, es posible decir que un hombre verdaderamente no conoce, es decir no comprende, sino lo que es capaz de situar en el eneagrama. Lo que no puede situar en el eneagrama, no lo comprende. Para el hombre que sabe utilizarlo, el eneagrama convierte los libros y las bibliotecas en algo completamente inútil. Todo puede entrar y ser descifrado. Si un hombre aislado en el desierto trazara el eneagrama sobre la arena, podría leer las leyes eternas del universo. Y aprendería cada vez algo nuevo, algo que ignoraba totalmente hasta entonces (…) El eneagrama es el jeroglífico fundamental de un lenguaje universal, que tiene tantos sentidos diferentes como hay niveles de hombres”.
De este modo, vemos que el Eneagrama, sabiéndolo utilizar, es un sistema para estudio del funcionamiento absolutamente de todo, por analogía, algo que solo entonces puede verse limitado por la capacidad propia del operador para realizar esas analogías, que de ninguna manera se tratará de sugestión ni asociación libre, toda vez que hay que sujetarse a las reglas de la música como ciencia matemática para operarlo.
Desde ya que por sí mismo no sirve de nada, más que para trazar galimatías, si no se profundiza en el estudio de los viejos tratados de alquimia, no muchos más que a los autores de los que estamos hablando.
Los gráficos 2 y 3 expresan desarrollos, variantes y especulaciones de lo mismo, algo imposible de explicar ahora, aquí, por razones de espacio (pero ya volveremos al tema en otro artículo).



 

Origen del Eneagrama

 

El origen de este símbolo es tan remoto e improbable, como cualquiera de los otros elementos de la enseñanza alquímica de Gurdjieff. Seguramente los pitagóricos lo conocían, habida cuenta de su saber respecto de la relación entre la música y las matemáticas.