sábado, 26 de noviembre de 2011

Los diez mejores villanos de la historia del cine


Un repaso de los villanos más escalofriantes del cine; si no están de acuerdo con esta lista, pueden dejar sus comentarios.


En este artículo se intentará establecer cuáles han sido los diez villanos más aterradores de la historia del cine, omitiendo personajes tales como máquinas auto-conscientes, monstruos y extraterrestres; todo lo contrario, consignaremos aquellos personajes bien humanos, que nos han dejado “piel de gallina”; el orden es arbitrario.

 

Javier Bardem como Anton Chigurh

 

Coprotagonista de la película ganadora del Oscar 2007, No Country for Old Men, de los hermanos Coen, Anton Chigurh es una rara mezcla del Harvey Two Faces de Batman (define el destino de sus víctimas arrojando una moneda al aire) y de Terminator (es imbatible, imparable), pero bien humano. Un cazador de recompensas en busca de un pobre tipo que se encontró una valija de dinero, perteneciente a la mafia.

 

Gary Oldman, el policía corrupto de “León”

 

Adicto al crack y sin escrúpulos, un policía corrupto asesina fríamente a la familia completa de Matilda (Natalie Portman), quien se salva y busca protección en un asesino profesional (Jean Reno). El policía los perseguirá por todo Nueva York para detener a la testigo de sus crímenes. León, de Luc Besson, fue filmada en 1994.

 

Max Cady, las dos caras de un villano

 

Tanto Robert Mitchum como Robert DeNiro interpretaron al terrorífico Max Cady en las dos versiones de Cape Fear (Cabo de Miedo), la primera de 1962, dirigida por J. Lee Thompson, la segunda de 1991, de Martin Scorsese.
En ambas, Cady es un expresidiario que vuelve a las calles, a vengarse del fiscal que logró su condena, centrándose en su familia para el ataque. Sin lugar a dudas, paso del tiempo, el Cady de DeNiro es mucho más sofisticado, lo que no va en desmedro de la interpretación de Mitchum, que con muchos menos recursos logró igualmente transmitir verdadero miedo.

 

Kevin Spacey como John Doe en “Seven”

 

Sin estar a la altura de las demás películas que aquí tratamos, Seven (1995), de David Fincher, presenta a uno de los villanos más aterradores de la historia del cine, interpretado por Kevin Spacey.
John Doe (un nombre que en Estados Unidos, especialmente en jerga policial, se utiliza para designar a un “N. N.”, alguien de quien no se sabe el verdadero nombre) es un asesino serial cuyo móvil es escenificar los siete pecados capitales bíblicos, es decir, mata a cada una de sus víctimas, en rigor de que cada una, respectivamente, a cometido uno de estos siete pecados.
Finalmente se entrega a la policía, que lo persigue de manera infructuosa, los detectives encarnados por Brad Pitt y Morgan Freeman, pero, precisamente, hace esto para completar su obra, vengar el pecado del odio.

 

Kathy Bates, la mejor villana de la historia

 

En Misery (basada en la novela de Stephen King), de 1990, dirigida por Rob Reiner, interpreta a la admiradora que ningún escritor quisiéramos tener.
Cuando el personaje interpretado por James Caan se accidenta con su auto, tras un temporal de nieve, donde se rompe las piernas, la mujer lo rescata y lo lleva a su casa, en principio pareciera que para su cuidado. Pero enseguida el hombre descubre que es porque él es autor de una saga de la que ha declarado públicamente ha dado por concluida. La mujer, entonces, lo somete a todo tipo de vejámenes y torturas para que escriba un último libro.

 

Tim Roth en “Rob Roy”

 

De 1995 y dirigida por Michael Caton-Jones, en esta versión del clásico de aventuras escrito por Walter Scott, Roth interpreta a Archibald Cunningham, la némesis del héroe, interpretado por Liam Neeson.
Hay que destacar que esta versión es mucho más realista (y más politizada) que el original, más propio del género de aventuras. En este sentido, a este Rob Roy se lo puede emparentar con el Braveheart, del mismo año, de Mel Gibson.
Hay que decir, no obstante, que Rob Roy es un personaje histórico y no de ficción; su anécdota principal es que Rob Roy es víctima de prestamistas usureros. Aquí Roth interpreta a un fiscal implacable que le persigue, con una motivación más perversa que justiciera.

 

Jack Nicholson en “El Resplandor”

 

Otra versión de novela de Stephen King. En El Resplandor (1980), de Stanley Kubrick, Jack, su esposa y su hijo pequeño, se mudan a un inmenso hotel perdido en las montañas, en época de receso, en calidad de cuidadores del lugar, quedando incomunicados debido a un fuerte temporal. Allí, el encierro y ciertos fenómenos extraños que se producen, enloquecen al padre de familia. La escena del hombre emprendiéndola a hachazos contra todo, es aterradora. La película no habría valido tanto, seguramente, sin la participación de Jack Nicholson, que hace un gran despliegue de todos sus recursos.

 

Malcolm McDowell y la naranja mecánica

 

De 1971 y también de Stanley Kubrick, basada en el gran clásico de Anthony Burguess, el argumento toma a la ciencia ficción como pretexto para la realización de la crítica social, política y burocrática. En un futuro remoto los adolescentes se constituyen en pandillas ultraviolentas; el personaje de McDowell es líder de una de estas.
Luego, la “rehabilitación” a la que es sometido el personaje, cuando es aprehendido, no dista demasiado de su propia conducta.
La película fue muy criticada debido a sus escenas de extrema violencia y prohibida durante muchos años en Sudamérica, en épocas de dictadura.

 

Orson Welles y el Tercer Hombre

 

No se lo suele recordar como a uno de los villanos más famosos, pero la verdad es que el papel que juega en El Tercer Hombre (1949), de Carol Reed, es escalofriante.
Harry Lime, el personaje de Welles, es un cínico comerciante europeo, en la época de posguerra, que vende en el mercado negro una partida de penicilina adulterada, provocando una epidemia de poliomielitis. Su amigo más íntimo, interpretado por Joseph Cotten, irá descubriendo progresivamente el horror. La persecución por los acueductos de Viena es de antología.
Valgan las dos versiones de Max Caddy para completar los diez. Nos hemos quedado sin espacio. Sin dudas, de cualquier modo, esta lista estará incompleta y habrá quien considere los enunciados no son los mejores.