domingo, 27 de noviembre de 2011

Las partes arábigas en la carta natal


Como los puntos medios y otros elementos astrológicos, las partes arábigas son herramientas de extrema utilidad para la interpretación de la carta astral.


Como los puntos medios, los nodos lunares, la misma presencia de Lilith o Luna Negra, las partes arábigas o “ruedas” son elementos secundarios de la astrología, pero de particularísima importancia por la ayuda que prestan a la hora de la interpretación.
Su origen, como lo indica su nombre, proviene de la astrología árabe, y existen colecciones diversas conteniendo varios centenares.
Aquí solo daremos cuenta de apenas una veintena.
La más conocida, la que todos los libros de introducción a la materia – la única – incluyen, es el parte o rueda de la fortuna. Es el círculo con una cruz dentro, como signo taquigráfico, que aparece en los mapas astrales confeccionados por software.

 

Utilidad de las partes arábigas

 

Al ser de índole temática, las partes arábigas son de extrema utilidad al presentarse una contradicción difícil de resolver (por ejemplo, por dignidades y cualidades planetarias) en lo que hace al análisis de un aspecto psicológico, o del modo en que se resolverá un evento en la vida de una persona.

 

Funcionalidad de las partes arábigas

 

Cabe destacar que como todo “foco virtual” (con excepción de Lilith), las partes arábigas no influencian en configuración, sino que son pasibles de ser influenciadas por los planetas. Sin embargo, sí es interesante observar los aspectos astrológicos que formen entre sí, al ser alcanzada aunque sea una por un planeta (vale decir, si los aspectos entre ellas son armónicos o inarmónicos); a este respecto, lo mismo que en relación con el Ascendente, Medio Cielo y puntos medios.

 

Cálculo de las partes arábigas

 

Generalmente, se deducen de sumar la posición de algún planeta a la del Ascendente, para enseguida restarle la de algún otro. Todas estas posiciones tomadas desde el 0º de Aries, es decir, un elemento a 2º de Escorpio lo tomaremos a 212º de Aries. Aquí presentamos un breve listado de las partes más representativas, y sus fórmulas.
  1. Rueda de la Fortuna: Ascendente + Luna – Sol
  2. Del Espíritu: Ascendente + Sol – Luna
  3. De la Catástrofe: Ascendente + Urano – Sol
  4. De los Hermanos y Parientes: Ascendente + Júpiter – Saturno
  5. De los Negocios: Ascendente + Mercurio – Sol
  6. De los Hijos: Ascendente + Venus – Luna
  7. De la Discordia y el Derroche: Ascendente + Júpiter – Marte
  8. Del Padre y su Progreso: Ascendente + Marte – Mercurio
  9. De las Herencias: Ascendente + Descendente – Saturno
  10. Del Amor y las Diversiones: Ascendente + Venus – Sol
  11. Del Matrimonio y los Socios: Ascendente + Descendente – Venus
  12. De la Madre y la Familia: Ascendente + Júpiter – Venus
  13. Del Peligro: Ascendente + Regente de casa 8 – Saturno
  14. De los Deportes y el Azar: Ascendente + Venus – Marte
  15. De los Empleados: Ascendente + Descendente – Mercurio
  16. De las Enfermedades: Ascendente + Marte – Saturno
  17. Del Hijo Varón: Ascendente + Júpiter – Descendente
  18. Del Suicidio: Ascendente + Cúspide de casa 8 – Neptuno
  19. De la Cirugía: Ascendente + Saturno – Marte
  20. De la Fatalidad: Ascendente + Saturno – Sol
  21. De la Traición: Ascendente + Neptuno – Sol
  22. De la Muerte: Ascendente + Cúspide de casa 8 – Luna
Cuando se analice todo lo concerniente a la Rueda de la Fatalidad, no debe entenderse esta palabra bajo el concepto moderno de “tragedia”, sino bajo el antiguo de fatum, destino.
Conviene marcar cada rueda en el mapa o bien abreviando su nombre dentro de un círculo, o bien numerándolas e igualmente poniendo cada número dentro de un círculo.

 

Últimas recomendaciones

 

Insistimos con que esta herramienta solo debe utilizarse en casos de extrema duda, respecto de los diversos matices contradictorios que la interpretación convencional de la carta astral suele proponer; es fácil verse tentado de “acomodar” los diversos temas de la vida de un sujeto a las circunstancias fácilmente observables que presentan las ruedas en el mapa, pero sin una previa y profunda interpretación de los aspectos planetarios solo se incurrirá en establecer una estructura esquemática de la interpretación, del todo endeble y sin fundamentos.