martes, 29 de noviembre de 2011

Las mejores películas de Ken Russell


Entre otras, filmó la ópera-rock 'Tommy' (1975), de la banda de rock británica The Who; antecedente directo de 'Pink Floyd The Wall', de Alan Parker.


Nacido en Southampton, Inglaterra, en 1927, Russell es uno de los directores más prolíficos y personales – con una originalidad comparable a la de Roman Polanski, puede decirse – con un lenguaje propio desenfadado, excesivo – en el mejor sentido del término – que cobra alturas de surrealismo inédito en su momento, conformando así el movimiento psicodélico de los años '60, desprejuiciado además al abordar una temática tan variopinta como las del género biográfico, el musical, el thriller de ribetes psicológicos, de análisis sobre el alcance del poder de la mente.
Se le considera también un precursor del cine erótico, un desarrollista de este género, por las jugadas escenas de este tono que hay en muchas de sus películas, si bien el erotismo no es nunca el objeto central en su obra.
En este artículo haremos un repaso de lo principal de su filmografía.


La Pasión de Vivir (The Music Lovers), 1970


Se trata de la tercera película, de su extensa filmografía, y sería esta la que le diera finalmente el mayor espaldarazo a nivel internacional.
Con Richard Chamberlain y Glenda Jackson, trata de la vida del compositor ruso Piotr Tchaikovski, quien a pesar de su condición homosexual, se casa con la joven aristócrata Nina Milukova. Descolla la gran actuación de Jackson en la interpretación de esta joven neurótica y obsesionada.


Tommy (ópera rock de The Who), 1975


Luego de Los Demonios (1971) y El Mesías Salvaje (1972), donde toca el tema de la religiosidad combinada con la perversión, y de Mahler (1974), con la actuación del gran Robert Powell, Ken Russell da un sorprendente giro a su carrera, con la realización de esta ópera, de la banda de rock británica, The Who.
Es el antecedente más directo que existe de lo que sería luego Pink Floyd The Wall (1986), de Alan Parker.
En Tommy se narra la historia de un joven autista, también huérfano de un combatiente de la Segunda Guerra. También hay combinación de animación con filmaciones (la escena de los aviones convirtiéndose en cruces, de The Wall, también existe en esta película, en lo que se deberá entender como un “homenaje” de aquella a esta), si bien en Tommy se encuentra un humor ácido, de lo que carece completamente The Wall.
El elenco se completa con un combinado de actores y músicos de primera línea, Jack Nicholson, Ann Margret, Oliver Reed y Robert Powell, entre los primeros, más Eric Clapton, Elton John, Tina Turner y la misma banda de The Who, siendo Roger Daltrey el protagonista.


Estados Alterados (1980)


Luego de la biográfica Valentino (1977), Russell la emprende con esta joya de la ciencia ficción, donde las escenas surrealistas y alucinógenas características en todos sus films quedarán más cómodamente aquí enmarcadas, tratando el argumento de los estados alterados de consciencia.
Con William Hurt como protagonista, trata de un científico que experimenta con la alteración de los estados de consciencia, tomándose a sí mismo como sujeto de experimentación, y llegando a límites en que la consciencia determina la forma, lo que lo transformará en un primate (debido a una regresión), que lo meterá en algunos problemas…
Con todo, si bien respeta todos los cánones del género, la película es más que nada una reflexión sobre las posibilidades de la metafísica, muy bien lograda.


Gothic (1986)


Luego del policial Crímenes de Pasión (1984), Russell vuelve al género histórico y biográfico con Gothic, para recrear las famosas reuniones entre Lord Byron y el matrimonio conformado por Percy y Mary Shelley (con la consabida anécdota del origen de la novela Frankenstein), con las actuaciones de Gabriel Byrne, Julian Sands y Natasha Richardson. Más que nada, esta película se centra en la tortuosa relación entre los tres escritores, colmada de perversiones.

 

Otras películas de Ken Russell

 

También son de destacar Salomé (1988), sobre la versión de Oscar Wilde, con lo que debió ser una de las últimas actuaciones de Glenda Jackson.
Puta (1991), con Theresa Russell, basada en una obra de teatro escrita por un taxista llamado David Hines, que recopiló una cantidad de historias de prostitutas, narradas por ellas mismas, en lo que eran los viajes que ellas realizaban con él, en sus horarios nocturnos.
También es de destacar su versión de Lady Chatterley (1993).
En definitiva, la obra de un autor imprescindible para cualquier apasionado del buen cine.