domingo, 27 de noviembre de 2011

Las diez mejores caracterizaciones del cine


Hay caracterizaciones actorales en películas que resultan en verdaderas transformaciones aún sin el recurso de la modificación por computadora.


Se llama caracterización, en actuación, cuando los intérpretes componen o definen a sus personajes en base al cambio de la apariencia física, quizás por medio de maquillaje. Por esta razón, en tiempos de inicios del cine, se llamó a Lon Chaney “el hombre de las mil caras”, por su habilidad a la hora de componer personajes diversos.
Aquí se intentará dar una lista de lo que pueden ser las mejores caracterizaciones en la historia del cine.

 

Boris Karloff, en “Frankenstein”

 

Es obligatorio consignarlo, tratándose quizás de la primera gran caracterización del cine, llevado el diseño del monstruo al nivel de la iconografía popular del siglo XX. Su diseño se debió al maquillador Jack Pierce – creador también de la galería de monstruos de los años ’40, de Universal – y su éxito fue completado por la enorme expresividad dramática de Karloff, aún funcional debajo de la ostentosa máscara. Posteriormente, en tantas versiones realizadas acerca de este clásico, ningún otro monstruo resultó tan cautivante como el que se refiere.

 

Charles Laugthon en “El Jorobado de Notre Dame”

 

En la línea de monstruos y seres deformes, la caracterización de Laugthon de Quasimodo, en la versión de William Dieterle, de 1939, también fue magnífica, al modo de Karloff, confiriéndole también este actor una gran expresividad al rostro, a pesar de lo profuso del maquillaje.

 

ustin Hoffman en “Cowboy de Medianoche”

 

Aquí el genial actor interpreta a “Ratso” Rizzo, un marginal con una renguera característica, que muy convincentemente el actor mantiene durante toda la película, hasta el final, en que el personaje termina definitivamente inválido.
La película, de 1969, fue dirigida por John Schlesinger, y ganadora de tres premios Óscar.

 

Marlon Brando en “El Padrino”

 

Se dice de este actor que luego de consagrarse como uno de los mejores de su tiempo, muchos directores prefirieron prescindir de él, ante la posibilidad de hacerle participar en sus realizaciones, porque era tal la imponencia por su presencia, su carisma, que podía llegar a acaparar la atención, por sobre el resto de los componentes de una película, opacándolos.
Se dice también que demandó mucho esfuerzo convencerle de interpretar a Vito Corleone, siendo que “se resistía a participar en una película donde se mostrara a mafiosos como a héroes”.
Decidido a hacerla, para la composición de su personaje, Brando creyó que él mismo debía ostentar cierto “aire perruno” en su actitud, en su impronta, por lo que se mandó confeccionar una prótesis que le extendía el maxilar inferior levemente hacia afuera, confiriéndole la apariencia de un bulldog.

 

Robert DeNiro en “Los Intocables”

 

La interpretación de Al Capone que este versátil actor hizo para esta película de 1987, de Brian De Palma, le demandó el tener que engordar varios kilos y raparse la cabeza; el resultado fue asombroso.

 

Ben Kingsley como “Gandhi”; Robert Downey Jr. como “Chaplin”

 

En las películas biográficas de Richard Attenborough, Gandhi, primero, de 1982, y Chaplin, luego, de 1992, protagonizadas respectivamente por Ben Kingsley y Robert Downey Jr., sorprende el altísimo parecido físico de los protagonistas con los personajes reales, a nivel de “sosías”, aunque quizás aquí no se trate tanto de caracterizaciones como de reales parecidos; también el nivel de capacidad interpretativa de estos actores es indiscutible.

 

Charlize Theron en “Monster”

 

De 2003 y dirigida por Patty Jenkins, la película cuenta la historia verídica de Aileen Wuornos, una prostituta que termina asesinando a seis hombres. Para la ocasión, la bellísima actriz sudafricana, protagonista, engordó varios kilos, buscó afearse lo más que pudo, además de terminar demostrando su enorme capacidad actoral, todo lo que le valió ganar el Premio Óscar a la mejor actriz, de esa ocasión.

 

Anthony Hopkins en “Picasso”

 

Como lo demostrara un año antes con Nixon, de Oliver Stone, en Surviving Picasso (1996), de James Ivory, Anthony Hopkins vuelve a exhibir su increíble talento para personificar figuras públicas, ya no como en los casos antes mencionados de Downey Jr. o Kingsley, sino por las caracterizaciones, sumado a su enorme talento actoral.

 

Emma Thompson como “Nanny McPhee”

 

Otra gran caracterización femenina, la de Emma Thompson en el papel de la niñera-hechicera, en la película de 2005, de Kirk Jones, donde aparece afeada, desdentada, verrugosa e “indepilable”.

 

Tom Cruise en “Tropic Thunder”

 

En esta comedia hiper-absurda, de 2008, dirigida por Ben Stiller, un irreconocible Tom Cruise gordo y calvo aparece como un despótico productor de Hollywood, que en sus ratos libres baila hip-hop; una actuación realmente desopilante.