domingo, 27 de noviembre de 2011

La historia de Sui Generis


Con la aparición de Sui Generis, el movimiento de rock argentino da un giro en su poética e instrumentación, dando lugar a una mayor riqueza estética.


Cuando en 1972 aparece el primer disco de Sui Generis, Vida, hacia tres años, desde 1969, que Charly García y Nito Mestre, sus integrantes, se esforzaban por integrar el elenco del rock en Argentina, desde que se conocieran como compañeros en el mismo colegio secundario, el Dámaso Centeno. A tal punto que perdieron compañeros del grupo. Es decir, Sui Generis terminó siendo un dúo por abandono de los otros músicos, quienes nunca lograrían ningún reconocimiento, excepto por poco Mario Piegari y Alejandro Correa, a quienes Sui Generis le grabaran el tema Gaby, que Charly publicara en su disco Música del Alma, y Carlos Bellia, con quien Charly décadas más tarde formara el proyecto Casandra Lounge.
La primera aparición masivamente pública de Sui Generis fue un año antes, en 1971, en la película Hasta que se Ponga el Sol, de Aníbal Uset, que registrara el evento del festival de rock Barock III (Buenos Aires Rock), la que puede considerarse es la primera película de rock argentino, con excepción de El Extraño de Pelo Largo (1970), de Julio Porter, con la actuación de Litto Nebbia. En aquella, Sui Generis era apenas un dúo incipiente, teloneros de bandas como Arco Iris, Vox Dei y Pappo’s Blues.

 

“Vida”, de Sui Generis

 

La oportunidad de grabar un disco aparece cuando ya Charly y Nito estaban por darse por vencidos, de la mano del productor Javier Álvarez, que les permite una audiencia en la editora Microfón.
No tenían banda para grabar, por lo que Álvarez les consigue al guitarrista Claudio Gabis y al bajista Alejandro Medina, de Manal, y un baterista de sesión.
Si bien comenzaba a gestarse todo un cambio revolucionario en la forma de tocar y entender el rock en la Argentina, incluso por los experimentos que ya realizaba Arco Iris, de fusión con aires folklóricos; por la aparición de León Gieco, más enganchado con el folk-rock, y por la aparición de bandas como Pink Floyd y Genesis, en el exterior, a Sui Generis se le atribuyó desde un primer momento la responsabilidad de este cambio radical en el panorama rockero argentino, lo que les ganó incluso el desprecio por años, por ejemplo, de uno de los pioneros íconos del rock en Argentina, Norberto “Pappo” Napolitano, quien les acusaba de haber arruinado el movimiento desde la introducción “del pianito y la flautita”. “Si tiene corneta no es rock”, se quejaba Pappo.
En decenas de reportajes Claudio Gabis habló de su experiencia en la grabación de Vida, cuando de pronto, al ensayar una canción, Charly les decía “ahora viene la parte lenta”, Gabis y Medina no entendían de qué les hablaba, puesto que ellos en Manal venían de tocar el más estricto blues y rock’n’roll.
Así, “Vida” es un disco fresco, incidental, espontaneo, poco proyectado, donde incluso prima la formación clásica académica al piano de Charly García, en temas barroquísimos como Mariel y el Capitán, o Natalio Ruíz.
También, en Sui Generis la composición corría a cargo exclusivamente de Charly, y es famosa su incursión en una nueva poética, respecto de lo que hasta entonces había sido el rock argentino, en su caso más dirigida al público adolescente, no tanto al hombre suburbano, como había sido hasta entonces.

 

“Confesiones de Invierno”

 

Para el segundo disco, de 1973, se toman más tiempo, y si bien no logran formar una banda, esta vez recurren a músicos amigos para que los acompañen. Óscar Moro (batería), Juan Rodríguez (batería), León Gieco (guitarra y armónica), Rinaldo Rafanelli (bajo), David Lebon (guitarra), le ponen un nuevo colorido al sonido de Sui Generis, que a pesar de tocar nada más con músicos invitados suenan más cohesionados, teniendo más espacio para las guitarras, soltándose más Charly al piano y los teclados, teniendo todo el disco un ligero sonido más electro-acústico.

 

“Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones”

 

El tercer disco, de 1974, que al principio a secas se iba a llamar “Instituciones”, y que fue el trabajo que más problemas le aparejó a Sui Generis con la censura (veintidós años después se pudo editar la versión original, con los temas censurados, Juan Represión y Botas Locas), es el disco sin lugar a dudas más maduro, desde la poética hasta la instrumentación, mucho más políticamente comprometido también, no tan orientado al público adolescente, y dando lugar a los primeros coqueteos de Charly García con el rock sinfónico, y con plena participación de sintetizadores.
Este disco se grabó con los mismos músicos que el anterior, y con la participación por primera vez de María Rosa Yorio, en coros, la primera esposa de Charly y madre de Miguel García.

 

El disco que no fue: “Ha sido”

 

El dúo comenzó el registro de un nuevo disco a principios de 1975, pero a poco de comenzar Charly decide desarmar Sui Generis, en procura de armar una banda más participativa, donde él no fuera el único autor de las canciones. El título del disco iba a ser “Ha sido”, como juego de palabras en connotación con las drogas (por “ácido”); paradójicamente, terminaría más relacionada la frase con aquello que ha dejado de ser, el propio dúo.
De este trabajo apenas quedaron dos canciones, el hermosísimo Alto en la Torre, y un tema prácticamente desconocido, que alguna vez se editara en alguna recopilación, Entra Eléctrico, del que María Yorio hiciera un cover en uno de sus discos solistas.

 

“Adiós Sui Generis”

 

La despedida fue decidida con sendos conciertos a fin de año, en el estadio Luna Park, lo que fue registrado en la película Adiós Sui Generis (1975), de Bebe Kamin. Acompañados por Juan Rodríguez y Rinaldo Rafanelli, el concierto fue registrado también en un disco doble. Treinta años después, se editó un tercer volumen, con material que en su momento se había descartado, donde figuran temas como Bubulina y una primera versión de Eiti Leda, el tema de Serú Girán.
Ocasionalmente, Charly y Nito seguirían tocando juntos, hasta el regreso oficial de Sui Generis, en el 2000, donde graban nuevos discos, con la participación de nuevos invitados, Gustavo Ceratti, por caso.