martes, 29 de noviembre de 2011

Etapas en la música de los Beatles: De 'Sgt. Pepper' al final


"Sgt. Pepper's..." terminaría por remarcar el ocaso de la banda, que sin embargo siguió componiendo y grabando, de cara al desarrollo de los solistas.


Los Beatles alcanzaron su más alta cumbre artística con la aparición de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, en 1966; sin embargo, es posible que volvieran a superarse a sí mismos, hay quienes opinan que su mejor álbum es posterior.

 

Etapas en la música de los Beatles

 

Encontramos las siguientes etapas, dentro de su discografía:
  • Período de rock’n’roll (cuatro primeros discos): Please, Please, Me (1963), With the Beatles (1963), A Hard Day’s Night (1964), Beatles for Sale (1964).
  • Período “beat”: Help! (1965), Rubber Soul (1966), Revolver (1966).
  • Período conceptual/progresivo/psicodélico: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967), The Magical Mystery Tour (1967).
  • Periodo de canciones maduras (pre-separación): Hey Jude (maxi-simple, 1968), álbum blanco (1968), Yellow Submarine (1968, este disco aún correspondería a la etapa anterior); Abbey Road (1969, este disco aún correspondería a la etapa anterior); Let It Be (1970).

 

Los Beatles y la gira mágica y misteriosa

 

Continuando la atmósfera conceptual creada con Sgt. Pepper’s… en 1967 los Beatles producen para la televisión la película The Magical Mystery Tour, que acompañaría al disco homónimo.
La película fue un fracaso de críticas, y el disco en su conjunto parece una colección de temas escapados del álbum anterior, como si se tratara de material sobrante, si bien en sí mismas cada canción es una gema. De hecho, se dice que estas composiciones fueron realizadas en la misma época del álbum anterior.
Es sin dudas la época más madura de la banda, la más progresiva y progresista también, en cuanto a composición y grabación, ya habiendo abandonado por completo la estética anterior, sumándose al movimiento hippie y a la psicodelia, y experimentando con la edición de sonidos, en maravillas como Strawberry Fields Forever o I am the Walrus.


Simplemente The Beatles (el álbum blanco)


The Magical… no fue un tan buen disco como Sgt. Pepper’s… y eso parece derivar en este álbum doble, en principio sin nombre ni arte de tapa, que viene a romper con la línea desarrollada desde Revolver (1966), para regresar a las colecciones de puras canciones, de género.
En todo caso, en este trabajo los Beatles parecen querer mostrarse capaces de abrevar en todo tipo de género, así es que se halla todo un abanico de posibilidades y matices, que van del rock’n’roll a la canción acústica, pasando por la música de varieté, el blues, la balada y hasta el refrito de viejos temas (como ocurre con I Will o con Revolution).
Pero a ellos mismos no les gustó este trabajo, razón por la cual decidieron iba a publicarse sin nombre ni arte de tapa alguno, sin siquiera figurar la lista de temas. Por supuesto que la editorial se opuso y solo hubo una muy corta tirada con esas características. Luego llegarían a un acuerdo: Tapa con exterior en blanco y fotos internas y lista de temas.
Hay sin embargo quien considera este álbum como el más logrado en toda su extensa discografía, aunque más parece una colección de actuaciones en solitario, con acompañamiento de banda, que un trabajo realmente grupal, como lo fueron los discos anteriores.
Era evidente que la formación estaba en crisis y ya en sus finales, por lo que deciden sorpresivamente juntarse a grabar el que sería su último trabajo, la despedida, lo que iba a tomar forma en el disco Abbey Road.


Abbey Road (1969), el disco despedida


Este disco – para muchos el mejor entre todos los de la banda – es un “mix” entre lo que fue el álbum blanco y los anteriores; es decir, hay canciones que parecen más propias de los intereses personales de cada uno, como Come Together, de Lennon o Golden Slumbers, de McCartney, pero de cualquier modo, todo el álbum se halla cohesionado en un verdadero trabajo de banda.
Tal es así que la segunda parte (el lado B del vinilo) presenta una especie de suite de temas enganchados, en diversos géneros, representativos de la parte más psicodélica de los Beatles, que finaliza el disco, con el tema The End, así, la despedida definitiva de la banda más representativa que conociera el rock internacional.


La frutilla del postre: Let It Be (1970)


La disolución del grupo que encarnó Abbey Road tomó de sorpresa a la editora, de tal manera así, que prácticamente obligaron a reunirse a la banda para un último disco, el que además iría acompañado por una película.
El film, un documental dirigido por Michael Lindsay-Hogg, registra los momentos finales de ensayos dentro del estudio; con unos músicos visiblemente agotados, malhumorados, apáticos, que sin embargo se revitalizan en el tramo final de la película, con la famosa escena del concierto en vivo, en la azotea del edificio del estudio.
El disco no parece ser más que una extensión de aquel álbum blanco, donde cada uno muestra lo que más le gusta, y donde se presentan las bases de lo que serían las carreras individuales respectivas.
“Déjalo ser”, pediría el último himno de la que fue la más gloriosa banda de rock, de todos los tiempos.