viernes, 25 de noviembre de 2011

"El Sueñero", el surrealismo y el movimiento peronista


"El Sueñero", de Enrique Breccia, es una de las mejores novelas gráficas de Argentina, publicada primeramente en la revista Fierro, en 1985.


Una de las mejores novelas gráficas de todos los tiempos, argentina, conocida por pocos cultores del género de la historieta, aunque bien puede considerarse de interés general para todos, es esta, El Sueñero, del guionista y dibujante Enrique Breccía.
Su primera edición, por episodios, fue publicada en la revista Fierro (de historietas), en 1985.
Finalmente, en 2007, se publicó la primera edición en un solo tomo.


El Sueñero, el Minotauro, Mr. Hyde y el lobizón


La historia transcurre en un futuro remoto y sin pretensión de verosimilitud alguna; toda la atmósfera del cuento es un absurdo grotesco, con visos de surrealismo combinados con elementos dieciochescos, caracterizados maravillosamente por la pluma hábil de Breccia, dueño de un realismo no obstante caricaturesco, grotesco.
En un mundo de guerreros brutos y sanguinarios, que han pasado la vida de batalla en batalla, muchas de ellas sin razón de ser, de pronto llega el aburrimiento en forma de peste, y aquí y allá la gente empieza a morir, pues precisamente de eso, de aburrimiento.
Entonces las autoridades de ese mundo deciden que deben encontrar el modo de entretener a la población, y hallan que la mejor manera para ello será recrear el viejo circo romano, por lo que tendrán que reclutar a una truoupe de personajes que actúen en el mismo.
Para ello se le encomienda a un aventurero apodado “el Ñato” salir a extramuros, a conseguir (del modo que sea) a aquellos personajes que conformarán el elenco del circo.
En su primera aventura entonces “el Ñato” dará con el Minotauro (que luce traje de torero), quien se volverá su acompañante, para el resto de las aventuras.
Luego, personajes como Mr. Hyde, el lobizón (de la leyenda argentina sobre el hombre-lobo), y hasta el propio autor, autorretratado y bajo el nombre de “el Churrique”, entre otros, irán completando la trama.

 

 

Un giro inesperado a mitad del argumento (del movimiento peronista a la guerra de Malvinas)

 

 

Breccia había comenzando la realización de El Sueñero para una editorial europea, pero iba promediando su labor cuando, quién sabe porqué motivo, el compromiso fue deshecho.
Esto hizo que continuara el trabajo ya pensando en publicarlo en Argentina, algo que iba a implicar un giro sorpresivo en la trama, lo que puede tomarse tanto como una desprolijidad injustificable en el autor, como una muestra de libertad en su faz creativa, aún sin atarse a escrúpulos, preconceptos o cánones de ninguna especie.
La cuestión es que a mitad de la historia, se empiezan a desarrollar situaciones y escenas, en un discurso que roza de cerca lo panfletario, respecto de temas relacionados con la historia política argentina, de todos los tiempos, tales como la entonces reciente dictadura militar, la guerra de Malvinas; la deuda externa y el rescate de lo nacional frente a lo extranjero, la lucha de clases y el movimiento peronista.
Así la historia, desarrollada en su primera parte como un mero entretenimiento, de pronto se quiebra su línea argumental para dar paso a esta segunda parte, con estas características, de manera drástica.

 

 

Alberto Breccia, Enrique Breccia, Patricia Breccia, familia de historietistas

 

 

Hijo de Alberto Breccia y padre de Patricia Breccia (ambos también guionistas y dibujantes de historieta), Enrique nació en Buenos Aires, en 1945.
Fue dibujante desde 1972 de la revista infantil Billiken; como tal trabajaría junto a su padre y a Héctor Oesterheld, en La Vida del Che.
Más tarde lo haría para editoriales de Estados Unidos y de toda Europa, usando pseudónimo.
Trabajó también con guionistas como Carlos Trillo, Guillermo Saccomano y Ricardo Barreiro.
Entre su obra solista se encuentra Marco Mono, El Cazador del Tiempo (con guión propio, que firma con el nombre de Márquez), y Lope de Aguirre, la Aventura.