viernes, 25 de noviembre de 2011

El Festival de Solidaridad Latinoamericana en Argentina


El concierto de rock, que fue organizado con fines políticos durante la Guerra de Malvinas, dio la primera señal de aceptación total del rock argentino.


El 16 de mayo de 1982 se dio lugar este mega concierto de rock argentino, organizado por los jerarcas de la dictadura militar que asoló el país entre 1976 y 1983, con el objeto de atraer la voluntad de la juventud, visto el desenlace fatal que para Argentina tendría en breve la culminación de la guerra por la recuperación de las Islas Malvinas. Era el precio que iban a pagar los músicos de rock, para entrar definitivamente por la puerta grande de los medios masivos de difusión.

 

El rock argentino hasta la Guerra de Malvinas

 

El movimiento de rock argentino se inicia con la aparición de las primeras bandas y solistas de música de este estilo, a mediados de los años 60, tales como Moris, Pajarito Zaguri y la Barra de Chocolate, Los Gatos, Almendra y Manal, entre otros. Eran los años del hippismo y la psicodelia, y este movimiento no hacía más que reflejar lo que ocurría en el mundo, tomando como referentes principalmente a los Beatles o al fenómeno de Woodstock.
Fuera de algunas películas estrenadas oficialmente en cine acerca del movimiento (Rock hasta que se ponga el sol (1973), de Aníbal Uset o Adiós Sui Generis (1975), de Bebe Kamin), los músicos de rock solo eran mostrados en programas de TV muy esporádicamente, exhibidos como a rarezas, y la información de sus conciertos y actividades en los periódicos solo aparecían en las secciones de “policiales”, a causa de las “razias” (detenciones policiales masivas) que se realizaban entre el público. En las radios, con excepción del conductor Juan Alberto Badía, nadie pasaba su música.

 

Los rockeros argentinos en los difíciles años 60

 

Estamos hablando de una época, cuando menos, en que la policía cortaba el cabello a todos los hombres que lo llevaran algo más largo por debajo del cuello de sus camisas, y rompían sus pantalones acampanados “Oxford”.
Apenas existía una revista especializada en el tema (Pelo), de tirada nacional, y la aparición de los nuevos discos de las bandas y la difusión de sus conciertos, más que nada era de “boca en boca”.
El ambiente del rock era uno de los más hostigados por la censura de la dictadura, y si no resultaron mayormente reprimidos de lo que realmente sucedió, fue porque el aparato montado para tales fines, por parte de los dictadores, no era del todo eficiente.
Con este panorama es que se llega a la guerra de Malvinas.

 

La Guerra de Malvinas y el Festival de Solidaridad Latinoamericana

 

La contienda bélica se inicia en un clima de enfervorizado exitismo, en el plano social, que de cualquier manera se iría diluyendo conforme pasaran las semanas.
De la primera manifestación popular en Plaza de Mayo se recuerdan las palabras del dictador Galtieri (“Si quieren venir que vengan, les estaremos esperando”), se pasó enseguida al cántico de “algo de paz”, de Raúl Porchetto.
La derrota en la guerra suponía el fin de la dictadura y esto era algo que los militares sabían. Por ello, comenzaron a insinuarse lentamente hacia un proceso de democratización, en el que pretenderían ser absueltos tácitamente de todos sus crímenes, para lo que intentarían ganar el apoyo de los jóvenes.
A tales efectos, y repentinamente sumándose al anhelo popular “de paz”, deciden organizar el Festival de Solidaridad Latinoamericana, un mega concierto que debía contar con las principales figuras del rock de Argentina.

 

El festival dio al rock argentino presencia en los medios de comunicación

 

Hay que destacar que si bien muchos países de Latinoamérica (y no todos) apoyaron a la Argentina en su contienda bélica contra Reino Unido, por la defensa de la soberanía de las islas Malvinas, de ninguna manera ningún país más participó de este evento, a pesar de su nombre, ni contando con músicos de otros países, ni de ninguna otra manera.
El recital se llevó a cabo en el estadio Obras y fue televisado completamente en directo por Canal 9, por entonces perteneciente al Estado.
Por el escenario pasaron las máximas figuras y también artistas por entonces noveles del rock argentino, tales como Charly García, Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia, David Lebón, León Gieco, Miguel Cantilo, Norberto “Pappo” Napolitano, Oscar Moro, el uruguayo Rubén Rada, Héctor Starc, Nito Mestre y Raúl Porchetto, entre otros.
El evento confirmó la “oficialización” definitiva del rock argentino como una expresión artística más del quehacer cultural del país (dejando de ser así entonces “contracultural”), cristalizó en su propio establishment, asegurándose de entonces en más el ingreso irrestricto por las puertas principales de los medios masivos de comunicación, por consiguiente, a ser parte de la “farándula”, de la “galería de los famosos”.

 

La connivencia de artistas con la dictadura militar argentina

 

Con excepción de declaraciones realizadas por León Gieco y Miguel Cantilo, no hay registros de que otros artistas que hubieran participado del concierto dieran muestras de arrepentimiento.
Miguel Mateos, y los rosarinos Juan Carlos Baglietto y Fito Páez, si bien ya eran populares en aquella época, no participaron, aunque aún no se sabe si fue por negarse a apoyar un emprendimiento proveniente de la dictadura o porque no encontraron espacio en la grilla.