lunes, 28 de noviembre de 2011

El cine de Roman Polanski


Nacido en Francia y educado en Polonia, se trata de un director cuyo cine es considerado "de autor", a pesar que sus películas abordan todos los géneros.


Roman Polanski nació en 1933, en París, sin embargo fue radicado en Polonia a los tres años de edad, donde se formó y comenzó su carrera cinematográfica.
Actor, productor y guionista, además de director, su cine es considerado “de autor”, si bien en la mayor parte de su obra trata géneros. Desde la comedia al policial, el thriller y el horror, o el género de aventuras, la principal obsesión de este director parece ser la de visitarlos a todos.


Repulsión (1965) y Cul de Sac (Callejón sin Salida) (1966)


Son las dos primeras películas con las que se consagra Polanski, a nivel internacional, luego de una docena de películas que más tarde serían revalorizadas, mayormente realizadas en Polonia.
Con Catherine Deneuve en el papel principal, la primera trata de una mujer que sufre de verdadera repulsión sexual, que la conduce a las alucinaciones y la paranoia. Se trata de un film de horror psicológico, que ganó el Premio Oso de Plata de Berlín; es la primera película de Polanski filmada en Gran Bretaña.
En cambio, Cul de Sac es una hermosa pieza de humor negro. Un par de delincuentes en fuga de la policía va a refugiarse a un castillo, propiedad de un excéntrico matrimonio; uno de ellos muere y el otro entabla una curiosa relación con los anfitriones, mientras espera que su jefe vaya a rescatarlo.
Las dos películas se destacan por sus atmósferas asfixiantes, su sensación de claustrofobia, la segunda distinguiéndose más en un estilo de absurdo kafkiano.


La Danza de los Vampiros (1967)


Polanski continúa con el humor, una vez más, con esta curiosa muestra donde no se trata tanto de una parodia del género de vampiros, como una real película humorística. Tiene su propio protagónico y el aditivo quizás un tanto mórbido de permitir ver a quien fuera su esposa, la actriz Sharon Tate, asesinada en la masacre perpetrada por el famoso Charles Manson.


El Bebé de Rosemary (1968)


Un cásico del cine de horror, ya al margen de su realizador, con la actuación central de Mia Farrow. Trata de una joven ama de casa, embarazada que, de pronto, empieza a ser asistida de manera un tanto tenebrosa por sus vecinos de edificio. La mujer, que al principio toma con simpatía tanta solicitud y ayuda, empieza a desconfiar cuando se le despierta la sospecha de que hay un plan macabro trazado ocultamente en tales actitudes, lo que derivará en el descubrimiento de que en su vientre lleva a quien será el Anticristo.


Barrio Chino (1974)


Luego de un puñado de películas de calidad despareja y escaso recibimiento por parte de la crítica y el público, seguramente en la gran crisis que le produjo el asesinato de su esposa, Sharon Tate, Polanski reaparece nuevamente en sus mejores condiciones con este policial negro que tiene por intérpretes a Jack Nicholson y Faye Dunaway.
La historia transcurre en Los Angeles, en los años 30, y comienza cuando un detective privado es contratado por una bella mujer, para que investigue el posible adulterio de su marido. Pero los asesinatos se suceden y el detective se ve envuelto en una trama criminal, que esconde un plan mucho más siniestro que el motivo por el cual fue contratado.
La película fue nominada a once premios Óscar, resultando ganadora en el rubro al mejor guión.


El Inquilino (1976)


Con el mismo Polanski en el rol principal, e Isabelle Adjani, trata de un hombre común que arrienda el apartamento en el que su anterior inquilina se hubiera suicidado.
Con esta película, Polanski regresa al tema de las obsesiones, como en Repulsión, esta vez en el caso de este hombre, que comienza a perder la razón obsesionado en investigar la vida de la suicida, hasta mimetizarse en ella.
Junto a Repulsión y El Bebé de Rosemary, al conjunto se le llama “la trilogía de los apartamentos”, puesto que es en estos ambientes en que se desarrollan las tramas, procurando un ambiente asfixiante y ahondando en la compulsividad de sus personajes protagónicos.


Tess (1979)


Desarrollada en el condado rural de Dorset, Inglaterra, durante la época victoriana, con la actuación de Natassja Kinski, la película trata de una familia que aspira a heredar de otra perteneciente a la nobleza por una cuestión de una mínima diferencia de letras en ambos apellidos.
Así, la hermosa Tess es enviada a la mansión de un supuesto primo, a convencerle con sus encantos de tal consanguineidad, pero encontrándose pronto encerrada y sometida por la conducta perversa de este.
Ganadora de tres premios Óscar, la película es de una duración y morosidad un tanto exasperante, un tanto pretenciosa en su realización general, y la que más escapa a cualquier tipo de género, de las que haya realizado este director.


Piratas (1986)


Con la actuación de Walter Mattheu, se trata de una verdadera aventura de piratas, respetando todos los cánones del género. A pesar de que fue bastante mal recibida por la crítica, se trata de una excelente película de entretenimiento.


Bitter Moon (1992)


Conocida también como Perversa Luna de Hiel, se trata de un thriller, con la actuación de Peter Coyote, Emmanuelle Seigner, Hugh Grant y Kristin Scott Thomas.
Una pareja de recién casados en viaje de bodas en un crucero comienza a ser inducida por una pareja mayor a relacionarse de manera perversa, siguiendo su propio ejemplo.


La Muerte y la Doncella (1994)


Basada en la novela homónima del chileno Ariel Dorfman, y con Ben Kingsley y Sigourney Weaver, trata del eventual encuentro de una mujer, en épocas de democracia, con quien fuera su torturador durante la dictadura de Pinochet.


La Novena Puerta (1999)


Con Johnny Deep, Emmanuelle Seigner y Frank Langella, aquí Polanski regresa al cine de horror fantástico, en torno a la investigación sobre un libro medieval, cuyos grabados habrían sido realizados por el mismo Lucifer.

 

 Las películas del nuevo milenio

 

El Pianista (2001), Oliver Twist (2005) y El Escritor (2010) son tres de las cuatro películas realizadas por este director, realmente meritorias de ser consideradas.