lunes, 28 de noviembre de 2011

El cine de los hermanos Coen


Han trabajado con actores de la talla de Paul Newman, George Clooney, Brad Pitt, Javier Bardem y John Malkovich, en historias marcadas por la extravagancia.


El cine de Joel y Ethan Coen, nacidos en Estados Unidos, en 1954 y 1957, respectivamente, es sin dudas el mayor exponente de la producción independiente de ese país, sino también el que registra mayor originalidad al momento de presentar perfiles psicológicos en sus personajes, y en las situaciones y recursos como “vueltas de tuerca”, de las más inesperadas.
Son directores, productores y guionistas de todas sus películas, si bien Joel aparece en los créditos más a menudo como director y Etan como productor.
Han ganado el Premio Óscar en cuatro rubros con Sin lugar para los débiles (2007), y han trabajado con las mejores estrellas de Hollywood, si bien cuentan con un cuerpo de actores casi permanentes en todas sus películas, en roles más o menos protagónicos, no demasiado convocados por el cine más industrial, siendo excelentes artistas, como John Goodman, John Turturro, Steve Buscemi, Frances MCDormand, y otros.
En sus películas se combina el policial negro, la comedia de enredos o de equívocos, presentando siempre una galería de personajes excéntricos, marginales, originales, envueltos en las situaciones más apabullantes e inesperadas. Aquí haremos un recuento de lo mejor de la cinematografía de estos realizadores.


Barton Fink (1991)


Es la cuarta película del dúo, quizá la más consagratoria después de Raising Arizona (1987); fue nominada a tres Premios Óscar, y es sin dudas la más oscura de entre las películas de estos directores.
Ambientada en Los Ángeles, a principios de los ’40, trata de un escritor neoyorquino de incipiente fortuna, que es contratado como guionista por una compañía de Hollywood.
Con una fuerte influencia de las novelas de William Faulkner, la trama se construye a partir de atmósferas enrarecidas y personajes extravagantes que van saliendo al paso del protagonista, con elementos alucinantes, simbólicos y por momentos terroríficos. Con la actuación de John Turturro y John Goodman.


El Gran Salto (1994)


La siguiente película cuenta con la participación de Paul Newman entre los protagónicos. Ambientada en la misma época que Barton Fink, El Gran Salto es una enorme comedia de humor negro, con una fuerte dosis de crítica social, acerca de la vida (y la muerte) de los individuos involucrados en las grandes corporaciones.


Fargo (1996)


Es una típica comedia policial de enredos, acerca de las complicaciones que se van generando a partir de un plan de secuestro, de un hombre hacia su esposa, para cobrarle rescate a su suegro, un empresario mezquino. La historia transcurre en Fargo, Dakota del Norte, donde la espesa nieve parece querer demorarlo siempre todo. Con las excelentes actuaciones de Frances McDormand, William H. Macy y Steve Buscemi.


El Gran Lebowski (1998)


Otra comedia policial de enredos, a causa de un marginal que pasa la vida fumando marihuana y jugando a los bolos, que de pronto descubre comparte nombre y apellido con un jefe de la mafia. Con Jeff Bridges en el papel protagónico.


Sin Lugar para los débiles (2007)


Luego de unas cuantas películas que no tuvieron mayor éxito, los hermanos Coen volvieron al éxito con esta, que tuvo gran repercusión más que nada por la excelente actuación de Javier Bardem, que construye el perfil de un asesino a sueldo despiadado, a la altura de los mejores villanos de la historia del cine.
Un vaquero encuentra dinero de la mafia en una valija, a un costado de la ruta, donde unos hombres fueron asesinados. Decide quedárselo sin saber que un asesino a sueldo está llegando por el dinero.
La película ganó cuatro Premios Óscar, entre ellos, a mejor actor de reparto, Javier Bardem.


Quémese después de leer (2008)


Con George Clooney, John Malkovich y Brad Pitt, entre otros, aquí los Coen vuelven a la comedia policial de enredos. La historia gira a partir de que un ex-agente de la CIA (el servicio de inteligencia americano) extravía información, la que es hallada por un par de ciudadanos comunes, que creen que pueden pedir algún rescate por ese material, o bien venderlo al enemigo.

 

Sus últimas películas

 

A Serious Man (2009) y True Grit (2010) no han alcanzado demasiada repercusión, y no parecen hallarse entre lo mejor de su filmografía.
En definitiva se trata de la carrera de estos originales cineastas, donde el humor negro, el desparpajo, la habilidad para construir personajes extravagantes y situaciones inverosímiles creíbles (casi como en las tragedias griegas) son su sello indeleble.