lunes, 28 de noviembre de 2011

Editorial Novaro, la gran editora de cómic en español


Franquicia de las grandes editoras americanas, Novaro fue la principal empresa de historieta en español, de los personajes más célebres de la TV.


En México y en el resto de Latinoamérica, como en España, la infancia de generaciones de personas fue acompañada prolija y prolíficamente por casi un centenar de títulos de revistas de historietas, mayormente de personajes de dibujos animados, publicadas por esta editorial.
Esta empresa, fundada por Luis Novaro, en México, de la fusión de tres editoriales de las que también él era el dueño, en 1964, en Argentina al menos no solo fue la principal competidora de Editorial Abril, la empresa nacional que publicaba los productos de Walt Disney, sino también de otras grandes editoriales nacionales, que no solo jamás llegaron a expansionarse de tal manera, sino que les resultaba muy difícil competir contra personajes tan masivamente reconocidos.
Es posible también que haya publicado productos de Hanna-Barbera solo esporádicamente.
Durante los años 60 y 70, semanalmente los cientos de títulos de la editorial inundaban los puestos de venta de diarios y revistas de Buenos Aires, en una infinidad de títulos para elegir, y “en colores”, a un precio realmente de bajo costo, quizás porque el papel no era de muy buena calidad. Para el caso, en la historieta argentina, era poco lo que se publicaba en colores, dado los costos.
Además, Novaro contaba con las franquicias de casi todas, o todas las grandes editoriales de comic americanas, por lo que contaba con la galería completa de los personajes de TV más reconocidos, excepto los de Disney, claro, aunque alguna vez también llegó a publicar algunos de estos.
Lamentablemente, la empresa quedó destruida con el terremoto de 1980, y ya jamás volvió a rehacerse.

 

Colecciones de Editorial Novaro

 

Sin lugar a dudas no lograremos consignar la totalidad de títulos de revistas publicados por la editorial, por razones de espacio, pero aquí presentaremos las principales:
  • Domingos Alegres: presentaba la versión en cómic de seriales de TV, tales como Rin-tin-tin, Lassie, Jim West, Hechizada, Dimensión Desconocida, etc.
  • Batman: estas revistas no seguían el patrón original americano, sino que cada revista contenía dos aventuras del personaje, más una de algún otro, generalmente de Mujer Maravilla. También estaba la serie “Batman presenta”, que dedicaba un número a diferentes personajes del universo DC.
  • Superman: con las mismas características que Batman, fue el primer personaje traducido y publicado por la editorial.
  • Epopeya: incluía historias como Leyendas de América, Aventuras de la Vida Real, Clásicos de Cine, Vidas Ilustres, Cuentos de Misterio, Relatos Fabulosos, Historias Fantásticas, Mi gran Aventura, Tesoro de Cuentos Clásicos, Historias de la Mitología Griega, Historias Religiosas, etc.
  • Cuentos de Walt Disney, en tres tamaños: "Serie Águila", "Serie Avestruz" y "Serie Colibrí"
  • Archie y El Pequeño Archie
  • De los personajes de la Warner Bros incluía a El Conejo de la Suerte, Porky y sus amigos, El Correcaminos, Elmer Gruñón, Mari Juana y Sifo (Mary Jane & Sniffles), Tuco y Tico (Checho y Chucho o Las Urracas Parlanchinas) y Piolín y Silvestre, etc.
  • De los personajes de King Features destacan Félix el Gato, Popeye el Marino, Lorenzo y Pepita (que incluía series como Lalo y Lola - Hi & Lois - y El Arca de Boneto -Boner's Ark-), El Fantasma (en España, El Hombre Enmascarado) y Flash Gordon.
  • Otras series que recogían personajes publicados por Dell Comics, Tom y Jerry, La Pequeña Lulú, Periquita, La Pantera Rosa, El Superatón, La Zorra y el Cuervo, Sal y Pimienta, Gasparín el Fantasmita Amistoso, Turok, Tarzán de los Monos, El Llanero Solitario, El Pájaro Loco y Daniel el Travieso.
  • Otras series eran: Gene Autry, Red Ryder, Tomahawk, Bomba (el hijo de Tarzán) , Roy Rogers y Susy, Secretos del Corazón.

 

Álbumes mensuales

 

Mensualmente también aparecían números especiales de cada una de las revistas, con muchas más páginas.
En Argentina, al menos, las revistas llegaban directamente de México, lo que no representaba de todos modos un costo superlativo, siendo que se trataba de productos de importación; realmente, el común de los chicos podía contar con las pocas monedas necesarias, semanalmente, para al menos comprarse alguna de las revistas.
También existían negocios de ventas de estas revistas, de segunda mano, donde también trocaban a razón de dos o tres ejemplares por uno.
Eran las costumbres de una sociedad donde no existía la computación ni era tan variada las opciones que la televisión ofrece hoy en día.