jueves, 24 de noviembre de 2011

"Dr. House": las razones de su éxito

¿Qué es lo que hace que una serie donde su protagonista es cínico, despreciativo y patético sea un éxito de audiencia durante años?


De las series televisivas exitosas de todos los tiempos, no se recuerda una como Dr. House, en la que sus personajes protagonistas fueran evolucionando en lo psicológico a través de todas sus temporadas, como sí es más posible que ello ocurra en el cine.
Las psicologías de los personajes de series de TV suelen ser, si bien llamativas, algo bastante estático, aun cuando sus permanencias en la pantalla duren años. Series de todos los tiempos, como Columbo, La Familia Ingalls o Monk, por decir solo algunas, se basaban en personajes con personalidades bien excéntricas, del todo definidas y definitivas.

 

El caso de House; sinopsis argumental

 

El doctor Greg House tiene el don de acertar con la diagnosis en pacientes con síntomas raros y contradictorios, por lo que se encarga de la atención del departamento de “casos imposibles de resolver” en la clínica en la que se desempeña.
Huraño, cínico, rayando en lo perverso en relación con los demás, sufre de dolor crónico en una pierna, debido a una afección muscular de tipo incurable, razón por la cual se suministra una fuerte droga (Vicodin), de la que irá volviéndose un adicto, lo que, combinado con su particular psicología, le irá conduciendo en un derrotero en caída, respecto de sus frustraciones, su vida íntima y su mundo relacional.

 

Evolución del personaje

 

En su primera temporada (2004), se presenta a un Dr. House bastante más tosco en su cinismo a como se iría desarrollando después, más proclive a hacer ciertas concesiones en su desprecio por los demás también, lo que podía presentarlo algo contradictorio (tanto como cualquier humano puede serlo, por lo que no perdía verosimilitud). Con el correr de los años, se le ve sofisticándose cada vez más en su cinismo, volviéndose más despreciativo y corrosivo, en su humor irónico, a la vez que más insoportable para los demás, así como más vulnerable a sus propias falencias. Cada vez más dependiente de la droga, lo que le irá afectando su estabilidad racional, hasta terminar internado en un psiquiátrico (temporadas quinta y sexta (2009-2010).

 

Las razones de un éxito

 

Si tomamos como base que en general el público se acerca a una serie o programa de TV bien por morbo o bien por identificación con los personajes y situaciones, no se explica muy bien el éxito masivo de esta serie.
La realidad de House es dura. El personaje central parte de la premisa de que los seres humanos son patéticos, y la exhibición de conductas miserables, vergonzosas e indignantes es permanente.
También las situaciones risueñas, rayanas o del todo de humor negro. El actor protagónico, Hugh Laurie, es dueño de un enorme carisma, que da un acentuado atractivo al personaje, lo que hace pensar que el trasfondo de la serie, de ser interpretado por otro actor y no por Laurie, sería francamente insoportable.
Ahora bien, ¿alcanza con el carisma de un actor y su buena calidad interpretativa para que el público sostenga con éxito la permanencia del programa por seis años ininterrumpidos?
Seguramente no. A la serie se le puede agregar como beneficio la calidad del tratamiento dramático, con una profundidad rara de ver en seriales de TV, tanto como en el cine.
El morbo no alcanza para justificar una asistencia de seis años. ¿Hay alguna cuestión por la que la gente se siente identificada con un ser cuya palabra clave de identidad es la del cinismo?

 

Greg House, un ser trágico

 

Los analistas de la serie han comparado a House con Sherlock Holmes en su don de descubrir enfermedades raras, casi como en una investigación policíaca.
Pero el personaje de House remite mucho más profundamente con el mito de Quirón, el médico que no puede curarse a sí mismo. Los mitos griegos están profundamente enraizados en la tragedia de la misma índole, que desde siempre pretendió servir de arquetipo a los diferentes matices de la condición humana.
De este modo puede colegirse que el argumento central de esta serie enraíza en los atavismos de la humanidad, la condición trágica de la especie.