sábado, 26 de noviembre de 2011

Cine romántico argentino para ver en San Valentín


Otra propuesta para disfrutar del cine en el día de San Valentín es ver qué hay de romántico en cada país; aquí, un repaso por el cine de amor de Argentina.


Otra opción para pasar el día de San Valentín viendo películas es ver lo que cada país ha producido en términos de cine romántico; aquí, una reseña de las mejores películas argentinas románticas.


Mis días con Verónica, con Lito Cruz y Dora Baret


De 1979 y dirigida por Néstor Lescovich, con Lito Cruz y Dora Baret, es una película romántica y costumbrista, más dramática que de comedia, que analiza el desarrollo de una relación de pareja y reflexiona acerca de cómo continuar cuando se pierde el objeto del amor.


Seré cualquier cosa pero te quiero, con Luis Brandoni y Dora Baret


De 1986 y dirigida por Carlos Galletini, basada en la obra de teatro Llegó el Plomero, de Sergio de Cecco, con Luis Brandoni y Dora Baret, se trata más que nada de una comedia, donde Brandoni hace todo su despliegue de histrionismo.


No te mueras sin decirme adónde vas, con Darío Grandinetti y Mariana Arias


De 1995 y dirigida por Eliseo Subiela, con Darío Grandinetti y Mariana Arias, es una hermosa y poética comedia romántica, que incluye el género de ciencia ficción. Un inventor aficionado procura crear una máquina para visualizar sueños, pero, aunque falla en su propósito, consigue materializar el fantasma de una joven de quien se enamora. La participación de un robot programado con la personalidad del cantante de tangos Carlos Gardel, es desopilante.


No sos vos, soy yo, con Diego Peretti y Cecilia Dopazzo


De 2003 y dirigida por Juan Taratutto (el mismo de ¿Quién dice que es fácil? – 2007 – ), con Diego Peretti y Cecilia Dopazzo, narra la historia de un hombre que intenta iniciar una nueva vida en pareja, luego de su última separación, lo que le obligará, precisamente a rever su manera de relacionarse con las mujeres. La participación de Marcos Mundstock, del grupo cómico-musical Les Luthiers, es impagable.


¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?, con Susú Pecoraro


De 1992 y dirigida por Juan José Jusid, con Oscar Martínez y Susú Pecoraro, trata de los amores virtuales, dos solitarios que se encuentran a través de un programa de radio. Una película con una gran carga poética y la excelente actuación de Martínez.


Quereme, con Darío Grondinetti y Ariadna Gil


De 2007 y dirigida por Beda Docampo Feijóo, con Darío Grandinetti y Ariadna Gil. Trata de un hombre que intenta olvidar su pasado e iniciar una nueva relación de pareja, pero irrumpe en su vida una niña que modificará sus planes.


Momentos, con Miguel Ángel Solá y Graciela Dufau


De 1980 y dirigida por María Luisa Bemberg, con Miguel Ángel Solá y Graciela Dufau, narra el drama de una pareja de enamorados con marcada diferencia de edad (ella es mayor que él), en una sociedad y una época de mucha hipocresía y mediocridad.


Camila, de María Luisa Bemberg


De 1984 y también de María Luisa Bemberg, está esta película, que en su momento compitió por la mejor película extranjera en los Premios Oscar. Con el español Imanol Arias y Susú Pecoraro, trata sobre la verídica y trágica historia de amor entre Camila O' Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez, a mediados del silgo XIX, y los escándalos que provocó semejante relación en la Iglesia y en la sociedad de la época del dictador Juan Manuel de Rosas.


El mismo amor, la misma lluvia, de Juan José Campanella


De 1999 y de Juan José Campanella (cuya película El Secreto de sus Ojos, ganó el Premio Oscar a la mejor película extranjera, en su última entrega, además de haber dirigido capítulos de las series Dr. House y Law & Order), con Ricardo Darín y Soledad Villamil, narra en tono de comedia acerca de los encuentros y desencuentros de una pareja, Jorge y Laura, en el contexto social de la Argentina de los 80, con la represión del gobierno militar, la Guerra de Malvinas, el posterior retorno a la democracia, las crisis económicas y la particular política del Presidente Carlos Menem, en los años ’90, cuando equiparó al peso, la moneda argentina, con el dólar estadounidense.
En fin, que no parece haber razones para aburrirse en este próximo día de San Valentín.