martes, 29 de noviembre de 2011

Carlos Cerrilla, el autor más prolífico de fotonovela argentina


Una entrevista exclusiva con Carlos Cerrilla, quien fuera el mayor creativo de las fotonovelas argentinas en los años '70, en la editorial Padec.


Entre las décadas de los ’60 y los ’70, fue el más importante y prolífico autor de guiones de fotonovelas, en Argentina, especialmente trabajando para Padec, la principal editora de este género, que incorporaba también a las máximas estrellas de la TV local del momento.
Carlos Cerrilla también fue actor, y en la actualidad es compositor musical y productor discográfico y de espectáculos afines, viviendo, como él dice, “un poco allá y un poco acá”, respecto de Argentina y México, donde también se expande en su amplísima labor artística.


Roberto Langella: Contamos brevemente cómo fueron tus inicios, por favor.
Carlos Cerrilla: Comencé como actor y humorista, a mis 17 años, en el viejo Canal 13 de los cubanos, haciendo imitaciones de artistas y cantantes, en un programas que iba los domingos después del mediodía que se llamó “Mejor nos Reímos”, con la conducción de Guillermo Rico (de Los Cinco Grandes del Buen Humor), quien hoy con 92 años sigue siendo un querido amigo, con toda la lucidez y gracia de siempre.
Allí me vio el humorista, dibujante y libretista, “Korneta” (Carlos Augusto Gemmatti) y me contrató para su exitoso ciclo, que duró más de 5 años: “Risa Libre”, emitido los sábados, por Radio Colonia del Uruguay, y los domingos al mediodía, por Radio Belgrano.
R. L.: ¿Y cómo fue tu inserción en el mercado mexicano?
C. C.: A través de mis canciones, ya que escribo muchos temas para hombre y para mujer, para temas de Regional Mexicana.
Por supuesto que lo hago para distintos ritmos y estilos.
Siempre conté con la suerte de que sean grandes maestros, que además son mis amigos, quienes aportaran su talento para musicalizar mis letras, como por ejemplo: Leo Dan, Francis Smith, Mike Ribas, Raúl Parentella, Oscar Cardozo Ocampo, Oscar Toscano, Paul Gerard, Nicolás Urquiza (de México), Yuyú Da Silva (de Brasil), Pedro Favini y Carlos Bazán (del Trío San Javier), Daniel Vila , Omar Shané, y muchísimos artistas más.

 

La fotonovela, su gran pasión

 

R. L.: ¿Qué creés que ocurrió con el género de la fotonovela, en la sociedad, que de pronto pareció haber perdido completamente interés?
C. C.: No se perdió el interés… Se perdió inversión, además de mucho dinero por tratar de sostenerlo.
Yo fui testigo de esto. Fue a partir de “el Rodrigazo” (El 4 de junio de 1975 el entonces Ministro de Economía argentino, Celestino Rodrigo, dispuso un brutal ajuste que duplicó los precios y provocó una crisis terminal en el gobierno de Isabel Perón)
Era imposible soportar los costos de producción, sobre todo para PADEC, que contrataba para sus producciones gráficas a artistas de primera categoría.
R. L: ¿Creés entonces que si alguien invirtiera hoy en producción, la gente volvería a leer fotonovelas?
C. C.: No, no lo creo. De la misma manera que hoy se leen libros mediante una tablet… Los diarios en la PC, la note, la net, el móvil, ha cambiado el soporte… Ha cambiado la gente y sus costumbres.
Así como acabaron los discos de pasta, acabarán los CD, los libros, diarios y revistas de papel
R. L.: Contanos cómo fue tu incursión en el género de la fotonovela, y como llegaste a ser el guionista más prolífico del género.
C. C.: Algo de esto lo adelanté anteriormente… Fue el cantante y actor Alberto Marcó, mi amigo de toda la vida quien, al ser contratado por PADEC, para realizar la producción integral de su contenido, quien me introduzco en esto…
Estábamos todo el tiempo juntos y me dijo… “aquí no me vas a dejar solo”… y no lo dejé solo¡Escribía más de dos libros por día…!

 

Sus próximos proyectos

 

R. L.: En la actualidad sos productor discográfico, compositor para artistas internacionales y de jingles. Contanos cómo comenzaste en esta actividad.
C. C.: Sin darme cuenta. A los 7 u 8 años, escuchaba los maravillosos programas radiales de la época… Pepe Iglesias, “el Zorro”… Los Grandes del buen Humor… Juan Carlos Mareco “Pinocho”.
La Revista Dislocada… Farandulandia… y hacia un libreto con un resumen de lo que oía.
Luego, comencé a escribir mis propias historias… y como a los 12 años, seguramente inspirado por alguna niñita, escribí mi primera canción. Me resultó fácil… era contar una historia en 3 minutos… muchos menos trabajo que las más de 100 páginas de un libreto (je, je...) y surgió otra… y otra… y así fui adquiriendo oficio, incursionando en distintos ritmos.
En la actualidad, fusiono estas dos vertientes, ya que acabo de finalizar de escribir el libro y las letras de un musical de tango: “TanGotán… Una Aventura de Amor y Tango”, y dando las últimas puntadas a otro música, pero de copla española: “Yo Soy la Copla”.
R. L.: ¿Hay algo que quieras agregar, que yo no te haya preguntado?
C. P.: Creo que lo más importante es agradecerte por tu recuerdo a un género tan importante como fue la fotonovela en Argentina, ya que, al igual que en Italia, que contrataba figuras como Gina Lollobrígida y Sofía Loren, PADEC, repetía ese modelo.
Mi homenaje entonces a todos aquellos que, como Teddy Martino, hicieron de la fotonovela una leyenda que hoy, tan generosamente, traes a la memoria.