sábado, 26 de noviembre de 2011

"Bee Season", una película sobre budismo


Su nombre en Argentina fue "Palabras Mágicas"; la película con Richard Gere sobre una familia que en procura de armonía termina generando caos.


Cuando en 2005 se estrenó la película Bee Season, que en Argentina fue titulada como Palabras Mágicas, algunos temimos que la misma pudiera ser no más que una propaganda del budismo, a sabiendas que su protagonista, Richard Gere, es devoto de esa religión.
Sin embargo esto no es así en absoluto. La película plantea con gran refinamiento y sutileza la problemática de una familia practicante de la filosofía oriental, en la competitiva y consumista sociedad occidental, sin falsos positivismos, y propone una multiplicidad de lecturas respecto de los significados de una forma de vida en particular, que enriquece la obra, e invita a verla varias veces.

 

La historia de “Bee Season”

 

Trata de una familia económicamente acomodada, compuesta por un profesor de estudios religiosos (Richard Gere), su esposa (Juliette Binoche), y sus dos hijos, una púber (Flora Cross) y un adolescente (Max Minghella).
Es gente educada que se promueve a un desarrollo espiritual y armónico. El muchacho estudia violoncelo, la nena está participando de un concurso de deletreo, ya a instancia a nivel nacional.

 

Juego de deletreo de palabras

 

Precisamente, el título de la película juega con algún doble sentido que en inglés la palabra “bee” ha de tener, en relación con su traducción al español, literal, “abeja”, y el hecho de deletrear palabras. El sentido de “abeja” no está omitido en la película; cuando la niña visualiza las palabras en el certamen, para poder deletrearlas, imagina a estos insectos volando de letra en letra, por cada uno de los términos.
Para los hablantes ingleses consiste en un verdadero esfuerzo mental, un desafío, el deletreo de palabras, toda vez que, a diferencia del español, la fonética se diferencia notablemente respecto de la expresión escrita. En español prácticamente pronunciamos oralmente cada una de las letras de una palabra; en inglés, en cambio, se omiten buena parte de ellas, quizás fundiendo dos o tres letras en un solo sonido.

 

El conflicto en la trama de “Bee Season”

 

Los primeros veinte minutos de película se vuelven realmente tediosos, crispantes, en la exhibición de una forma de vida donde todo es armonía, ausencia de conflictos, lo que acertadamente genera una sensación de tensión en el espectador, que espera “a ver cuándo empieza la película”.
Es antológica la fotografía cuando la cámara toma en posición cenital la imagen de una bandeja circular, con pocillos de café ubicados dentro y alrededor del perímetro, sugiriendo una especie de mandala básico.
En esta situación, el hogar representa un Paraíso bíblico anterior al Pecado Original, donde todo es belleza y equilibrio, y humanamente inquietante.

 

La generación del caos, la pérdida de equilibrio

 

De pronto sin embargo empieza a notarse cierta actitud progresivamente obsesiva, por parte del padre hacia su hija, en relación con el concurso y con cierta iniciación que el hombre emprende para la pequeña, en la Cábala Hebrea.
El muchacho empieza a sentirse desplazado por esta actitud del padre hacia su hermanita, y la imagen de la madre comienza a difuminarse cada vez más, hasta volverse ausente.
En determinado momento llaman a la puerta, atiende el hombre, y se encuentra con la policía, que trae a la esposa, a quien se la ve perturbada. La hallaron en una casa ajena, robando adornos sin valor alguno. No se la acusa de delito, sí de sufrir un severo trastorno psicológico.
La mujer entra en crisis y lleva al marido a un cobertizo olvidado que tienen en su terreno, y le muestra la gran colección de adornos que ha estado robando desde hace meses, con lo que está armando una especie de “perfomance” artística, hermosa, una especie de símbolo del equilibrio perdido.
Internan a la mujer en un psiquiátrico. El adolescente le dice a su padre que se ha puesto de novio con una practicante Hare Krishna, y que se va de la casa.
El hombre se sorprende, de pronto comprende lo incomunicado que ha estado de su hijo, y toma conciencia del caos en que ha caído toda su familia.

 

Resolución del conflicto

 

Llegada la instancia final del concurso de deletreo, a nivel nacional, cuando la niña está por ganar el premio mayor, incurre en un error y pierde. A su padre le entristece visiblemente el hecho, dadas las enormes expectativas que había puesto en el evento, pero entonces la niña le explica que había fallado a propósito. Sorprendido, el hombre le pregunta por qué hizo eso.
Entonces la hija le recuerda un texto que él mismo le dio alguna vez a leer, donde se decía que los sabios orientales, en cada cosa que hacen, procuran llegar a la perfección, pero que cuando están a punto de consumarla, entonces introducen un deliberado y ligero error en la obra, y hacen esto por “no ofender a los dioses”.
Dicho lo cual, ambos van a visitar a la mujer al psiquiátrico, donde la hallan súbitamente recuperada, por lo que los médicos estiman será prontamente dada de alta.

 

Exégesis final

 

Son muchos los mensajes implicados en esta película, muchas las lecturas que de su trama pueden hacerse. Principalmente, acerca de que la perfección no es asunto de humanos, que el principio del Karma existe como un factor compensador, que opera sobre todas las cosas y en todos los niveles, y que en la ciclicidad de la vida humana, de la armonía no puede surgir más que caos, para que de este pueda retornar el equilibrio, por supuesto.
Transcurrir la vida no es muy diferente a navegar un velero, con la mayor destreza posible, por un océano siempre cambiante.

 

Ficha técnica

 

  • Título: Bee Season (Estados Unidos, 2005, 103 minutos)
  • Dirección: Scott McGehee y David Siegel
  • Guión: Naomi Foner Gyllenhaal, basado en la novela de Myla Goldberg.
  • Fotografía: Giles Nuttgens
  • Música: Peter Nashel
  • Protagonistas: Richard Gere, Juliette Binoche, Flora Cross, Max Minghella