sábado, 26 de noviembre de 2011

Aura, cámara kirlian y ectoplasma


"Aura", fotos "kirlian" y "ectoplasma", sustancias y energías que son objeto de estudio por la parapsicología.


En el campo del esoterismo, el misticismo y los fenómenos paranormales, se supone que el ser humano posee algo llamado “aura”, y existe quien se adjudica la posibilidad de visualizar esta emanación.
Energías y sustancias, "aura" y "ectoplasma"; echemos un vistazo a la realidad de estas cuestiones..

 

¿Qué es el “aura”?

 

Muchas veces, en libros y artículos que tratan el tema, implícita o explícitamente se refiere al “aura” con una consideración cuasi religiosa, como si tal cosa, quizás por su invisibilidad en condiciones “normales”, fuera evidencia de una traza divina sobre lo humano.
En rigor, desde el punto de vista de la fe, la existencia del “aura” no es más muestra de ello, de lo que puede ser, por ejemplo, el dedo de un pie. Pero además, de hecho, aquello a lo que comúnmente se llama “aura”, no es más que la emanación que cualquier cuerpo que contenga una carga electromagnética genera, se trate de un cuerpo orgánico o inorgánico, de un ser humano o un cd de música (como se ve en la figura).
No todo lo invisible a los ojos es esencial.

 

La cámara “kirlian”

 

La cámara “kirlian” es un aparato, como una cámara fotográfica, que utilizan los parapsicólogos para fotografiar el “aura”; un objeto que jamás debería faltar en el “kit” de un buen investigador (un mazo de tarot, una ristra de ajo, una estaca, una Biblia, agua bendita y una buena cámara “kirlian”, conforman el conjunto).
El aparato fue creado en 1939, en la Unión Soviética, por Semyon Davidovich Kirlian. Cuando investigaba con campos electromagnéticos de alto voltaje, cuenta la leyenda que recibió una descarga en una mano, lo que por un instante luego del episodio pudo percatarse del halo lumínico que la rodeaba.
El hombre dedujo de esto que el accidente no había hecho más que acentuar algo que ya se hallaba allí, en su cuerpo, la carga electromagnética, el “aura”, y que si sus ojos habían podido así verla, sobredimensionada, quizás una cámara mucho más sensible que el ojo humano pudiera captar la misma emanación, en su carga normal.

 

Funcionamiento de la cámara “kirlian”

 

Según Wikipedia, este aparato funciona de la siguiente manera: “Las primeras cámaras fabricadas para tal efecto constaban de un generador eléctrico de alta frecuencia, elevado voltaje y de muy baja corriente eléctrica. Así se permitía que al momento de hacer la fotografía no se electrocutase nadie. La corriente emitida por la cámara se descarga sobre un placa que, a su vez, se esparce sobre el elemento a fotografiar (en el caso de un dedo, alrededor de la piel), creando un campo eléctrico que emana iones y cargas a través del aparato. Si entre la placa y el dedo se coloca una película fotográfica protegida (electrofotografía, llamada kirlograma), se obtiene la imagen”.

 

Barón Albert von Schrenck-Notzing, el padre de la parapsicología

 

Un caso mucho más curioso es el de las investigaciones llevadas a cabo por el Barón Albert von Schrenck-Notzing (1862-1929), a quien por las características de las mismas se le considera “el padre de la parapsicología”.
Schrenck-Notzing nació en Oldenburg, Alemania, estudió y se doctoró en medicina, se especializó en psicología y fue psicoterapeuta.
Fundó la Gesellschaft für Metapsychische Forshung y comenzó el estudio de la telekinesis (movimiento de objetos a voluntad o involuntarios, sin intervención física), teleplastias o ectoplasmas, tomando como objetos de experimentos a la mayor cantidad de médiums de su época, debiendo viajar para ello por todos los países de Europa.
En particular, trabajó con Eusapia Palladino, célebre médium de Roma, de aquellos años.
Schrenck-Notzing publicó libros, así como sus investigaciones fueron recogidas también en los propios de Carl du Prel.

 

“Teleplastia” o “ectoplasma”

 

Según Schrenck-Notzing, tomándolo de la definición de lo mismo, por Charles Richet, el ectoplasma es una materia sutil que se halla en el cuerpo físico, capaz de asumir estados líquidos, sólidos, gaseosos, manifestar sus propiedades, o hacerlo en forma de “luminiscencia” (algo parecido o lo mismo que el “aura”). Esta sustancia, según el personaje que nos ocupa ahora, es común se manifieste en médiums en trance, emanando o siendo segregada por los poros de la piel. Puede poseer un “olor característico” y sería frío al tacto.
Siempre según el investigador, se pueden tomar muestras, que observadas al microscopio muestran una estructura similar a la albumina, encontrándose en estas tejido proteínico, grasas, leucocitos, fosfatos, tejido cartilaginoso y células en formación.
Se descompondría rápidamente a la exposición de la luz, desprendida del cuerpo que la genera, y dicho desprendimiento parece causarle dolor al médium
El mismo Schrenck-Notzing declara que a veces puede llegar a conformar cuerpos completos de forma humana, y en estos casos se mueven provistos de vida propia, hablando o caminando con una aparente total independencia (mientras se halla unido al médium). Y pueden poseer funciones fisiológicas como pulso, tensión arterial, temperatura y respiración, todo ello muy parecido a los valores normales del hombre.
Hay una clasificación para esta sustancia, según sus características, en ectozooplasma, ectofitoplasma y ectoneroplasma.

 

Diga “whisky", señor médium

 

En Internet se encuentra una variada colección de fotos “kirlian” y de emanaciones ectoplasmáticas. De estas, en su mayoría parece algodón adherido al cuerpo del supuesto médium.
Sin embargo, Schrenk-Notzing ilustra también sus libros con una amplia cantidad de fotografías tomadas por él mismo (no con cámara “kirlian”, sino convencional, puesto que el ectoplasma es ordinariamente visible y palpable; se trataría de una sustancia), que, cuando menos, son realmente espectaculares.
Las investigaciones de Schrenck-Notzing, hay que reconocer, revisten de bastante seriedad en su exposición, y se trata de alguien que fue muy respetado en el medio científico de su época. Algo que, sin dudas, nos deja pensando, por lo menos.