sábado, 26 de noviembre de 2011

Aplicación práctica del Eneagrama: Círculos interiores


Los círculos interiores del Eneagrama demuestran que se trata de un sistema dinámico, que asociado a la Astrología, se lo puede aplicar a todo.


Antes que nada aclarar que el Eneagrama es una herramienta difícil de entender y aplicar, a la que no se podrá hacer uso si no se tiene un conocimiento avanzado de Astrología; al menos, si no se conoce con algún grado de profundidad el funcionamiento de los planetas en una carta natal. Dudo mucho que se pueda comprender la naturaleza del Eneagrama, si se lo disocia de la Astrología, si bien, quizás, un ingeniero de sonido (alguien que estudie frecuencias), un estudioso de la teoría de los colores, o un químico, tal vez, desde sus disciplinas puedan encontrarle algún tipo de utilidad.

 

Definición del Eneagrama, según George Gurdjieff

 

Gurdjieff ha dicho del Eneagrama: “De una manera completamente general, se debe comprender que el eneagrama es un símbolo universal. Toda ciencia tiene su lugar en el eneagrama, y puede ser interpretada gracias a él. Y con respecto a esto, es posible decir que un hombre verdaderamente no conoce, es decir no comprende, sino lo que es capaz de situar en el eneagrama. Lo que no puede situar en el eneagrama, no lo comprende. Para el hombre que sabe utilizarlo, el eneagrama convierte los libros y las bibliotecas en algo completamente inútil. Todo puede entrar y ser descifrado. Si un hombre aislado en el desierto trazara el eneagrama sobre la arena, podría leer las leyes eternas del universo. Y aprendería cada vez algo nuevo, algo que ignoraba totalmente hasta entonces (…) El eneagrama es el jeroglífico fundamental de un lenguaje universal, que tiene tantos sentidos diferentes como hay niveles de hombres”.
Es verdad, pero al menos debemos saber colocar una ciencia, o al menos parte sustancial de ella, dentro del Enegrama, para por analogía deducir cómo funciona todo lo demás, o un fenómeno aislado.
Así como nos venden la imagen del Eneagrama en comercios de santería o editoriales especializadas en esoterismo, se trata de un esquema vacío. Valga la comparación grotesca (pero ilustrativa) es como si compráramos un automóvil recién salido de fábrica y no supiéramos que hay que echarle combustible adentro del tanque y meter la llave en el encendido; jamás lograríamos echarlo a andar.

 

Los círculos interiores del Enegrama

 

El Eneagrama es un sistema dinámico, que sirve para estudiar detalladamente el proceso evolutivo de cualquier fenómeno, para saber cuándo es provechoso hacer el esfuerzo consciente que nos conducirá a un nivel superior de desarrollo.
Como dijo Gurdjieff, el Eneagrama es “una máquina de movimiento perpetuo”, por lo cual, como en toda máquina, en su interior fluirán energías. El sistema presenta dos circuitos de circulación de las energías. Uno es el que presenta las líneas internas de la figura, el otro es el conjunto de círculos que le interpenetran, tal como se presenta en la figura “Eneagrama y sus círculos”.
No vamos a explicar aquí el circuito de líneas internas; nos limitaremos al de los círculos, con lo que ya tendremos suficiente.

 

Elaboración de una plantilla de Eneagrama

 

En primer lugar tomemos una hoja en blanco y dibujemos en ella un círculo bien amplio, lo más perfecto posible, con compás, y trácese en el perímetro los nueve puntos del eneagrama (se hallan separados a una distancia de 40º entre sí). Al punto superior le damos la propiedad de nota Do, número 9 y planeta Urano. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj, 1 es Re y Luna, 2 es Mi y Mercurio; 3 es el primer esfuerzo consciente, no recibe nota (es un semitono intermedio) ni planeta; 4 es Fa y Venus, 5 es Sol y Marte; 6 es el segundo esfuerzo consciente; 7 es La y Júpiter; y finalmente, 8 es Si y Saturno.




Ahora, por cada punto del círculo, dibujamos uno más pequeño, tomando como centro al punto, y cuyo perímetro pase por los puntos anterior y posterior del mismo, y a cada uno de esos pequeños círculos daremos otra vez sus nueve puntos equidistantes, con sus propiedades respectivas (véase figura “eneagrama”, al pie de este artículo). ¡Ya está, ya tenemos un plan alquímico-astrológico elaborado!.


 

Un caso de ejemplo: Cómo comenzar un negocio propio

 

Supongamos que planeamos inaugurar una pequeña empresa comercial. Tenemos un producto, al que queremos insertar en el mercado. Hemos alquilado oficinas, contratado algunos empleados y visitado algunos posibles clientes. Estamos en un rubro con algún grado de competencia y deseamos que nos vaya bien, para ello deberemos establecer algunas políticas, como hacer inversiones, reinversiones, reducciones de gastos, etc. Sabemos que estas operaciones, realizadas a destiempo, han arruinado u ocasionado graves perjuicios a empresas incipientes.
Bien, lo primero que debemos saber es que cualquier cosa que se inicie como Do inicial de una escala (punto nueve de la circunferencia general, Urano), su energía, dará tres vueltas a su círculo interno, en el sentido de las agujas del reloj, antes de pasar al círculo interno siguiente (1, Re, la Luna). Si cada uno de los puntos de un círculo interno representa un día, la energía tardará 27 días en pasar de un círculo interno al siguiente.
Para el caso de nuestra empresa, deberíamos aplicar la fecha en que abrimos nuestras oficinas al público, al Do inicial; así obtendremos un “mapa” de su proceso alquímico (si tomáramos como Do inicial el momento en que nos surgió la idea de fundar la empresa, tendríamos el proceso alquímico de la idea).

 

El necesario conocimiento de Astrología

 

Si sabemos lo que cada planeta significa en materia de astrología, por analogía deduciremos en qué etapa se halla, fecha a fecha, nuestra empresa; en el ciclo de Venus serán importantes las relaciones sociales; en el de Mercurio, las comerciales; en el de Saturno, fijar gastos. Y en los ciclos de los puntos 3 y 6, habrá que realizar esfuerzos conscientes; la fecha, el punto de interacción entre círculos, nos indicará de qué naturaleza.
De este modo, un astrólogo con conocimientos del Eneagrama, puede ser un excelente asesor de negocios.